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Crisis financiera, decisiones y personas.

14-03-2010

Crisis financiera, decisiones y personas.
Hacia un modelo de desarrollo social más integral

Este texto analiza las causas de la crisis económica, financiera y del trabajo, y las desigualdades sociales, de renta y en el trabajo. Estudia la «financiarización» de la economía y concluye proponiendo un modelo de desarrollo social más integral.

El sistema económico basado en la especulación generalizada, sobre todo la financiera, ha provocado efectos nocivos en las sociedades y las personas. Una buena muestra de ello se está manifestando actualmente a través de la pérdida de empleo, la disminución del poder adquisitivo de las rentas - preferentemente las de los grupos sociales más desprotegidos -, el aumento de la pobreza y la exclusión social, etc., en un contexto de inestabilidad macroeconómica global y local.

Nada de esto es nuevo porque es intrínseco a los vaivenes de los ciclos económicos característicos de nuestro sistema. En la actualidad la situación de crisis económica ha puesto de manifiesto una serie de debilidades, entre las cuales es importante destacar la del pensamiento. En este sentido, el adoctrinamiento que ha supuesto la ideología neoliberal - que no afecta únicamente a la dimensión económica -, evidencia la necesidad de cambios que pasan, sin duda, por una reorientación en la educación y en la formación de valores más democráticos. Estos deben llevarse a la práctica si queremos salir de la recesión y dirigir su salida hacia un desarrollo humano más real, integral y generalizado para toda la humanidad.

Para ello, debemos reflexionar sobre el verdadero significado del desarrollo humano. Se trata de destacar la multidimensionalidad del mismo y la necesidad de que cada una de las dimensiones de la vida humana que comprende sean puestas por igual al frente de los objetivos de las decisiones que se toman en los ámbitos político, económico, social y cultural.


La estrategia debe ser global, mundial. En multitud de foros se apunta que es necesario un acuerdo mundial (un contrato social mundial) en pro de una nueva conjugación de valores que ponga en el centro de interés a la persona y no al mercado y que el fin último sea el bien común y no el ánimo de lucro. Todos los países y los organismos internacionales deben responder con coherencia al mismo.

Autor: Rafael Allepuz Capdevila. Justícia i Pau a Lleida.
Edita: Comisión General de Justicia y Paz de España
Pedidos: 915061828
Correo-e: juspax@juspax-es.org

 

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