Derechos Humanos
Iglesia y mundo: La presente situación del mundo exige a los cristianos una acción conjunta con todos los hombres de buena voluntad a fin de abordar los aspectos económicos, sociales, culturales y espirituales de los que depende la felicidad o desgracia de la gran mayoría de los seres humanos en el mundo.
Visión cristiana del desarrollo: Los derechos de los pueblos y de los hombres. Desarrollo que no se reduce al simple crecimiento económico. Derechos que no consisten en ser solamente reconocidos sino más bien en poder ser ejercidos y respetados. Desarrollo y derechos que para ser auténticos deben llegar a todos los hombres.
La Misión de Justicia y Paz no es otra que la de mantener abiertos los ojos de la Iglesia, el corazón sensible y la mano pronta para la extensión del Reino de Dios en este mundo para que todos los hombres se salven, sean libres, vivan en paz y alcancen la plenitud. Su objetivo es “promover el progreso de los pueblos más pobres y favorecer la justicia social entre las naciones” (GS, nº 90)
Una de las vías para el ejercicio de tal misión es la defensa, promoción y difusión de los Derechos de todos los pueblos y todos los hombres y que se concreta en acciones dirigidas a la defensa de la justicia y la paz, la solidaridad y el cuidado del medio ambiente, el respeto a la libertad, la igualdad y la dignidad inviolable de toda persona humana, desde una opción necesaria y permanente a favor de los más empobrecidos de la tierra.










