70 organizaciones católicas de España se unen para promover el trabajo decente

05.05.2015 14:05

En el acto de presentación celebrado en el salón de actos de la Cadena COPE en Madrid  esta mañanase dio lectura a la  Declaración por el trabajo decente. La presentación ha contado con las intervenciones de Charo Castelló, del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos; Javier Alonso, de Justicia y Paz; José Luis Saborido, de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER); y Joaquín Nieto, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

 

“Sin trabajo decente no hay desarrollo sostenible”

 

“Iglesia unida por un trabajo decente” es la iniciativa con la que las organizaciones católicas de España defienden que la promoción de empleos con derecho y protección social sea incluida en la próxima agenda de desarrollo sostenible que debe aprobar la Asamblea General de Naciones Unidas el próximo mes de septiembre. Cáritas, Justicia y Paz, CONFER y los movimientos especializados de Acción Católica, JOC, JEC y la HOAC son los impulsores de la campaña a la que ya se han adherido decenas de entidades de la Iglesia Católica de España.

Esta campaña cuenta con la adhesión de más de 65 entidades sociales, organizaciones de Iglesia, congregaciones y comunidades parroquiales de todo el país, que comparten el objetivo de defender unos derechos laborales cada vez más precarios y promover en nuestro país una iniciativa de denuncia y sensibilización.

Con este paso, organizaciones de inspiración católica recogen el testigo del seminario organizado por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz en Roma en abril del año pasado, donde los delegados de la Organización Internacional del Trabajo y los representantes de numerosas entidades cristianas se comprometieron a llevar el debate sobre el papel del trabajo decente a sus afiliadas nacionales. España se convierte así en el primer país cuyas entidades religiosas hacen suyo este llamamiento y se comprometen a promover el trabajo decente como una prioridad de los gobernantes, los agentes económicos y la propia sociedad civil.

La rueda de prensa celebrada esta mañana ha incluido la lectura de una declaración conjunta. “Después de un trabajo conjunto de reflexión y diálogo lanzamos hoy una Declaración que todo un conjunto de organizaciones de Iglesia ha querido suscribir y apoyar, como pasó hace un año con la Declaración romana, para aunar esfuerzos de organizaciones católicas en pro del trabajo decente. Se han sumado un conjunto de organizaciones de Iglesia comprometidas en la justicia social, la promoción de condiciones de trabajo dignas y la economía social y de comunión, organizaciones que suman trabajadores y empresarios católicos”, ha explicado en rueda de prensa Javier Alonso, portavoz de la iniciativa y vicepresidente de Justicia y Paz.

Alonso ha recordado el “llamamiento mundial de Benedicto XVI en favor de una coalición mundial por un trabajo decente” y el apoyo explícito mostrado reiteradamente por el Papa Francisco a este objetivo común. Igualmente ha comentado la reciente Instrucción Pastoral de la Conferencia Episcopal Española, donde precisamente, se aboga por un pacto por el empleo digno. Las entidades firmantes de la declaración “Iglesia unida por un trabajo decente”, asegura el vicepresidente de Justicia y Paz, citó a los obispos españoles cuando dicen que es necesaria “la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social.”

José Luis Saborido, también portavoz y miembro del Área de Justicia y Solidaridad de CONFER, ha subrayado la trascendencia del acto, ya que “el trabajo está en la base de la erradicación de la pobreza”, aunque ha matizado que “no cualquier trabajo, sino un trabajo “decente”, que supone el cumplimiento de todos los derechos sociales y la lucha contra la tragedia del paro, sobre todo de los jóvenes, contra el trabajo precario o la exclusión laboral de los “descartados” en todo el mundo. También en nuestro país”.  El compromiso de los religiosos y religiosas de España a favor del trabajo decente ha comentado, nace “precisamente de la opción preferencial por los pobres”, que supone también, según su declaración, “dar el paso, desde esa ingente labor asistencial que realiza a una mayor conciencia política, para actuar sobre las causas estructurales de la pobreza y de la indignidad del trabajo actual, con el mismo vigor con que lo hace la Doctrina Social de la Iglesia o el mismo papa Francisco”.

Por su parte, Joaquín Nieto, director de la Oficina de la OIT en España, ha valorado y agradecido el apoyo de estas entidades a la promoción del trabajo decente. “Sin vuestro apoyo –les ha dicho- no hubiera sido posible que el objetivo del trabajo decente y la protección social figure ya en la propuesta que las Naciones Unidas han de debatir para elaborar la próxima Agenda de Desarrollo Sostenible que ha de sustituir a los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio”.

La copresidenta del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristiano y militante de la HOAC, Charo Castelló, ha sido la encargada de la pronunciar la declaración en la que se dice que “la dignidad de la persona humana es inseparable del trabajo digno”. Ahora hay que definir la “hoja de ruta” en defensa del trabajo decente, un compromiso en el que los impulsores quieren implicar al mayor número posible de entidades de inspiración católica. No en vano, como ha dicho Castelló, “desde una lectura de la Doctrina Social de la Iglesia, nos ponemos en marcha”.

 

 


 

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