Día de Acción Global sobre el Gasto Militar

22.04.2017 10:45

Declaración de la Campaña Global Sobre el Gasto Militar (GCOMS) con motivo del  día de acción global sobre el gasto militar 2017-18

En todo el mundo los gobiernos insisten en un  aumento del gasto militar. En EE UU, Donald Trump ha propuesto un aumento de 54 mil millones de dólares  —el 10 % de la asignación anual, ser pagado con los  recortes  en  diplomacia  y  ayuda  exterior.  Todos  los  gobiernos europeos  en  la  OTAN  estuvieron  de  acuerdo  en  dos  ocasiones,  en  Gales  y  Varsovia,  en  destinar  el  2  %  de  su  PIB  a  la  defensa  a la  vez  que  creaban  nuevos  sistemas  de  financiación  para  la  investigación  y  el  desarrollo  militar.  Por  su  parte,  China  ha  declarado que  esto aumentará  su  presupuesto  militar  en  el  7  %  en  2017.  Entre  los  otros  países  con  mayor  gasto  militar, Arabia Saudí y Japón también planifican aumentar sus  presupuestos militares. Además, Trump y la  administración  estadounidense  están  presionando  en  esta dirección,  aunque  esto  no  es un fenómeno que sea  nuevo.

Con  este  escenario  hay  muchos  nuevos  motivos  para  renovar  nuestra  llamada  a  un  recorte  sobre  el  gasto militar (basado en los datos del  SIPRI) y acercarse a un enfoque basado en la seguridad humana,  que muchos  preferirían.

La  Campaña  Global  sobre  el  Gasto  Militar  (GCOMS)  es  una  campaña  internacional  fundada  en  diciembre  de  2014  y  promovida  por el  International  Peace  Bureau.  El  objetivo  de  la  campaña  es  presionar  a  los  gobiernos a  invertir  el dinero  en  los  sectores  de  la salud,  la  educación,  el empleo  y  el  cambio  climático  en  vez  que  en  el  militar. El GCOMS también incorpora el Días Globales de Acción sobre el Gasto Militar (GDAMS), que  celebra  ahora  su  7º  año.

Cuando  Donald  Trump  dice  " tenemos  que  comenzar  a  ganar  guerras  otra  vez  ",  la  Campaña  Global  sobre  el  Gasto Militar declara que debemos comenzar a construir la paz otra vez. Es urgente que construyamos estructuras  por  la  seguridad  humana  por  todo  el  mundo  y  al  mismo tiempo  pongamos  fin  a  la  guerra  y  la destrucción.  Irak,  Afganistán  y  Libia  son  los  ejemplos  de  guerras  que  han destruido  países  y  su población.  Lo qué está pasando en Yemen y en Siria en frente de nuestros ojos cada día y tarde o temprano  alguien preguntará ¿qué hiciste tú? ¿qué hicisteis? La mayoría  de los seres humanos desea una vida pacífica. Las inversiones en la guerra aumentan los impuestos de las empresas de armas, pero no hacen nada para asegurar  empleos  decentes,  una  buena  asistencia  médica  y  educación. Reducir  los  presupuestos  militares drásticamente en todos los países tendrá un efecto doble: reducirá el nivel de militarización y violencia contra civiles y, si el dinero ahorrado es reasignado inteligentemente, se pueden encontrar los recursos para mecanismos de peacebuilding /construcción de paz, para proteger los derechos humanos y para abordar  el  cambio  climático.

Además,  este  año  podría  ser  el  más  mortal  en  tres décadas  en  términos  de  víctimas  del  hambre.  20  millones  de personas están en peligro en Yemen, Somalia, Sur Sudán, y Nigeria. Cinco años después de una hambruna que supuso las vidas de un cuarto de un millón de personas, Somalia está al borde de una catástrofe con 6 millones de personas en la necesidad de ayuda. Decenas de miles de personas en otras partes del mundo, como en Sri Lanka, necesitan de apoyo inmediato de emergencia y asistencia  alimentaria. Como comunidad internacional estamos fallando en responder a las amenazas mortales  planteadas  por  el  hambre.  Las  Naciones  Unidas  estiman  que  se  necesitan  5.6 mil  millones  de  dólares  para  hacer  frente  a  la  crisis  de  hambre.  Este  es  el  momento  para  los  principales  donantes gubernamentales para  revisar  sus  prioridades  y  reedireccionar  el  dinero  desde  lo  militar  hacia  las  necesidades  humanas.

Según  el  reciente  informe  de  Oxfam  "  Una  Economía  para  el  1  %  ",  las  62  personas  más  ricas  en  el  mundo  han  acumulado  tanta riqueza  como  las  3.6  mil  millones  de  personas  más  pobres  y,  durante  los  cinco  últimos  años, se ha reducido  "la riqueza" de esta mitad más pobre del mundo en el 41 %. Lo que vemos es un  sistema predador de avaricia y poder, un sistema que explota los recursos naturales y la energía de la  mayor  parte  del  mundo,  y  para  ello  el  militar  es  el  instrumento  primordial.  Por  esta  razón  hay  que reducir  los gastos  militares si queremos asegurar una distribución justa de recursos naturales y una eficaz descolonización  del  mundo.  

Desde hace años, como GCOMS, proponemos un recorte del 10 % sobre los gastos militares y, según las  cifras analizadas por el SIPRI, esto sería suficiente al menos para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible  individuales  principales,  como  la  eliminación  de  la  pobreza extrema  y  el  hambre.

Los  refugiados  y  otros  movimientos  forzados  de  civiles  son  una  de  las  consecuencias  directas  de  la  guerra, la desigualdad y la violencia. La crisis de refugiados está siendo militarizada en todo el mundo. En vez de  construir muros, militarizar fronteras, ignorar los derechos humanos, las principales " armas de paz "que deberíamos ofrecer son la tolerancia, la cooperación, la justicia global y la integración. En vez de un presupuesto militar, necesitamos un presupuesto global y social  para  abordar los  Objetivo de  desarrollo  Sostenible  de  las  Naciones  Unidas.  En  vez  del  negocio  de  armas  y  la  militarización  de  fronteras, deberíamos responder a la presente crisis humanitaria con un verdadero presupuesto para asegurar y promover  los  derechos  humanos.

Tenemos que implicar aún  más ciudadanos y organizaciones en un debate abierto y sólido sobre los resultados contra productivos del gasto militar. Más que nunca,  necesitamos nuevos compañeros para trabajar en la Campaña Global sobre el Gasto Militar (GCOMS) en curso y hacer que los Días Globales  de Acción  sobre  el  Gasto  Militar (GDAMS) sean gran  éxito.