Jornada Mundial por el #TrabajoDecente

07.10.2015 12:20

Desde 2008 la Confederación Sindical Internacional (CSI) ha venido organizando el 7 de octubre la Jornada Mundial por el Trabajo Decente (JMTD). Es una jornada de movilizaciones en el mundo entero, un día en que todos los sindicatos y organizaciones de defensa de los derechos laborales en todo el mundo, se unen para promover el trabajo decente. Este año se centra en el trabajo precario, haciendo referencia a las formas de trabajo no permanente, temporal, ocasional, inseguro y contingente.

Las organizaciones de inspiración católica de ámbito estatal han sumado esfuerzos para visibilizar el Día Mundial del Trabajo Decente, para ello, Cáritas Española, CONFER (Conferencia Española de Religiosos) HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), Justicia y Paz, JEC (Juventud Estudiante Católica) y JOC (Juventud Obrera Cristiana) han puesto sobre la mesa una  agenda de más de 30 actos en todo el país, que se prolongarán hasta mediados de octubre, los puedes consular en el siguiente Enlace

Además, el grupo eclesial ha preparado una vigilia de oración. Este material es orientativo, susceptible de cambios, siendo lo importante el reunirse para recordar este problema social que nos afecta. 

En esta misma línea se va a celebrar un acto en Madrid (14 de octubre)  para la Semana contra la Pobreza en el que intervienen Joaquín Nieto, responsable de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, un miembro de la Fundación FOESSA de Cáritas Española y lo moderará José Luis Palacios, de Noticias Obreras. El tema de esta mesa redonda será “El trabajo dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”. 

 

Trabajo decente para todos

En el 2014 nos unimos con el fin de inplusar la puesta en marcha de una red de trabajo conjunto cuyo epicentro ha sido situar en la primera línea de las prioridades estratégicas de cada entidad participante,  la necesidad de garantizar el acceso a un trabajo decente para todas las personas.

El precedente de esta iniciativa estuvo en la reunión de entidades católicas del ámbito obrero y de la acción social celebrada en Roma en 29 y 30 de abril de 2014, con el objetivo de colocar explícitamente el “trabajo decente para todas las personas" entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la Agenda post-2015.

Con esta misma motivación, Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, JEC y JOC mantenemos  reuniones periódicas para promover proyectos comunes y elaborar una estrategia que articule la reivindicación por el trabajo decente, una reclamación fundamental en el actual momento social, político, eclesial y cultural. 

En mayo de 2015,  Justicia y Paz firmó la Declaración «Iglesia unida por el trabajo decente», junto a más de 50 organizaciones de Iglesia, reflejo de una Iglesia preocupada por las realidades sufrientes del mundo del trabajo, como son tantas situaciones de desempleo de las personas jóvenes que se ven sin trabajo, sin posibilidad de independizarse, sin recursos para crear una familia y obligadas muchas de ellas a emigrar para buscarse un futuro fuera de su tierra; o las que afectan a otras tantas personas -mayores de 45 años, migrantes, mujeres…- y que sigue siendo un drama social y humano hoy.

 

El derecho a un trabajo digno y estable

« La política más eficaz para lograr la integración y la cohesión social es, ciertamente, la creación de empleo. Pero, para que el trabajo sirva para realizar a la persona, además de satisfacer sus necesidades básicas, ha de ser un trabajo digno y estable. Benedicto XVI lanzó un llamamiento para “una coalición mundial a favor del trabajo decente”. La apuesta por esta clase de trabajo es el empeño social por que todos puedan poner sus capacidades al servicio de los demás. Un empleo digno nos permite desarrollar los propios talentos, nos facilita su encuentro con otros y nos aporta autoestima y reconocimiento social.

La política económica debe estar al servicio del trabajo digno. Es imprescindible la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social».  (Fuente: Instrucción Pastoral; Iglesia, servidora de los pobres