La Santa Sede en la Expo2017 de Astaná

02.09.2017 10:19

La Exposición Internacional de Astaná de 2017 se realiza en la ciudad kazaja de Astaná entre el 10 de junio y el 10 de septiembre. El tema de la exposición es "Energía del futuro", y tiene como objetivo crear un debate global entre países, organizaciones no gubernamentales, empresas y el público en general sobre la cuestión crucial: ¿cómo garantizar un acceso seguro y sostenible a la energía de forma universal?.

 

El 2 de septiembre se celebra el Día Nacional de la Santa Sede en la Exposición Internacional Expo2017. La Santa Sede participa con un pabellón que tiene como lema “Energía para el bien común: Cuidar de nuestra Casa Común”. Del 30 de agosto al 4 de septiembre, el cardenal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral, visitó el pabellón y la Expo2017, participando en una Conferencia interreligiosa en el Palacio de la Paz y de la Reconciliación en Astaná entre otros eventos.

 

El papa Francisco envió un Mensaje para el Día Nacional de la Santa Sede señalando que , de las modalidades con la cuales la humanidad empleará los recursos energéticos - que ha recibido como don, en herencia común - "dependen tanto la salud del planeta, como el bienestar de nuestras sociedades. Bienestar que se debe enfocar de forma integral, no sólo como prosperidad económica o capacidad de consumo".

 

La marca distintiva del pabellón vaticano fija las cuestiones energéticas dentro de un marco ético universal. Otros pabellones presentan impresionantes innovaciones en ciencia y tecnología de la energía, atrayendo avances en productos de consumo y explicaciones de las políticas y estrategias energéticas de los Estados y de los principales intereses industriales. Dentro de este progreso, el papa Francisco pregunta: "¿Qué clase de mundo queremos dejar a los que vienen después de nosotros, a los niños que ahora están creciendo?" (Laudato Si', 160).

 

La energía está destinada a ser un bien colectivo con un destino universal: para toda nuestra generación y para todas las generaciones venideras. Esto deriva éticamente de la dignidad humana que compartimos por igual. Compartimos los mismos derechos - en relación con nuestras necesidades - y los mismos deberes siendo parte del ecosistema terrestre. Reconociendo que todo está interconectado, cada persona debe ejercer sus derechos y cumplir sus responsabilidades en una perspectiva integral: “el desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad" (Populorum Progressio, 43).

 

Secretaría Técnica de Justicia y Paz