Boletín nº 36 Laudato si'

Boletín nº 36 Laudato si'

Queridos amigos, queridas amigas,

 

El 18 de junio hemos conocido y recibido con alegría la encíclica social del papa Francisco dedicada al medio ambiente. Se inspira y empieza con el “Cántico de las criaturas” de San Francisco: “Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra…”. Nuestra casa común, la tierra, ''es como una hermana con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos''. Nosotros mismos ''somos tierra. Nuestro propio cuerpo está formado por elementos del planeta, su aire nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura''. Esta madre clama por el daño que se le hace a causa del uso irresponsable y el abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella.

 

La explotación de recursos naturales puede contribuir a generar ingresos, prosperidad, proporcionar sustento y promover el desarrollo local e igualmente puede agravar los actuales conflictos en las regiones ricas en estos recursos. El pasado 20 de mayo el Parlamento Europeo demandó una certificación comunitaria obligatoria para todos los importadores de la Unión Europea que se abastecen de minerales en zonas de conflicto. Los últimos participantes en la cadena de suministro de estos minerales tendrán que someterse adicionalmente a una auditoría externa.

 

Desde la Comisión General de Justicia y Paz lamentamos profundamente que los pasos dados por la Unión Europea en materia de política migratoria sigan estando focalizados en el control de fronteras y en la vigilancia sin tener en cuenta otros factores, como los ligados al modelo de desarrollo que están en el origen de muchos desplazamientos migratorios.

 

“Por el derecho a un trabajo decente” ha sido el motivo de la Jornada anual de Justicia y Paz que se celebró en Lleida entre los días 10 y 12 de abril. Mediante el trabajo construimos la vida social y política y contribuimos al Plan de Dios para la humanidad. Si falta el trabajo, la dignidad humana está herida. Es, por tanto, ineludible poner en primera línea de las agendas de nuestras organizaciones la necesidad de un trabajo decente para todas las personas. Debe estar en la agenda política, en las de las entidades sociales y empresariales y en nuestras agendas personales, así como en las propuestas de nuestra Iglesia.

 

En la contraportada se resumen temas seguidos por la Comisión General, así como alguna de las actividades en las que ha colaborado. La más destacable de este trimestre es la participación en la II Conferencia Internacional sobre las mujeres, que organizó el Consejo Pontificio de Justicia y la Paz junto a otras dos organizaciones mundiales de mujeres.

 

Esperamos que disfrutéis de un feliz verano, “cuidando de la casa común para descubrir el valor de cada cosa, para contemplar con admiración, y reconocer la unidad profunda con todas las criaturas”.

 

Un saludo muy cordial,

Isabel Cuenca Anaya

Secretaria General