Chipre – Contruyendo puentes de paz

Chipre – Contruyendo puentes de paz

Durante los últimos días Chipre está experimentando intentos muy prometedores para una solución a su problema político. Un problema, que desde 1974, mantiene separadas a las dos comunidades, la comunidad grecochipriota, a la que pertenecen la mayoría de las tres minorías religiosas reconocidas por la Constitución de la República de Chipre -maronitas, armenios y latinos- y la comunidad turcochipriota. El presidente de Chipre Sr. Nicos Anastassiades y el recién elegido líder turcochipriota, Sr. Mustafa Akinci, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, están tomando nuevas iniciativas para negociar y conversar en un esfuerzo por llegar a un acuerdo. La Secretaria General de la recién creada Comisión Chipriota de Justicia y Paz, Sra. María Skordi, escribe sobre recientes desarrollos y algunas iniciativas de política. También explica las implicaciones más amplias de la paz para toda la región.

 

En paralelo a la reanudación de las conversaciones en política, se avanzan pequeños pero decisivos pasos a nivel social, que poco a poco van a construir la confianza entre las partes y demoler las barreras que existen entre los miembros de las dos comunidades. Como se observó acertadamente «la clave para el proceso de paz es para empezar a ver al "otro" como su socio de futuro y no como su enemigo».

 

En esta línea, el sábado 23 de mayo de 2015, Nicosia, la única capital europea dividida experimentó una acción pequeña pero simbólica sobre cómo deberían ser las cosas en un proceso de paz.

Por primera vez desde hacía décadas, los dos líderes Sr. Anastassiades y el Sr. Akinci cruzaron la línea divisoria a pie, en la ciudad amurallada de Nicosia durante una visita social, pasando 45 minutos en cada lado. Fue un movimiento simbólico, un nuevo comienzo. Este paso social reveló el afán de los miembros de las dos comunidades para resolver el problema que los divide por más de cuatro décadas. A ambos lados los líderes estaban rodeados de gente sonriente que les felicitaron y aplaudieron demostrando su aprobación por tales movimientos, que crean un estado de ánimo público más optimista y ayudan a cultivar un ambiente positivo que es esencial en las conversaciones para seguir adelante.

 

Al mismo tiempo, las dos partes a través de sus negociadores, el negociador grecochipriota Andreas Mavroyiannis y su homólogo turco-chipriota, Özdil Nami, están trabajando en acordar medidas de fomento de la confianza en cuestiones políticas más sencillas, permitiendo crear un clima de confianza e impulso del procedimiento de negociación.
 

En nombre de la comunidad griega, estas medidas, según lo anunciado por el Presidente Sr. Nicos Anastasiades, incluyen mapas de campos de minas y la garantía de acceso libre y normal a todos los lugares de culto. Se han acordado otras medidas, como la apertura de los pasos fronterizos que facilitarán el acceso a cualquiera de las partes, que pronto serán anunciadas.
Aparte de las importantes iniciativas adoptadas a nivel político, también se trabaja a nivel religioso ya que la Iglesia juega un papel importante y contribuye significativamente a los esfuerzos para la reunificación de Chipre.

 

En este espíritu, a través del Proceso Religioso de Paz de Chipre, los cinco líderes religiosos de Chipre, que son

El arzobispo ortodoxo, Crisóstomo II, el Mufti Dr. Talip Atalay, el arzobispo maronita Youssef Soueif, el arzobispo armenio Nareg Alemezian y el vicario Patriarca latino P. George Kraj, se reúnen regularmente para discutir temas relacionados con las comunidades y su coexistencia en el intento de construir en nuestra sociedad la cultura de la paz y la reconciliación basada en el perdón y la justicia.

 

En una declaración conjunta subrayan que "la religión ha sido y sigue siendo una víctima del prolongado conflicto. Durante demasiadas décadas no se nos ha permitido conocer, escuchar y entender al otro. En los últimos años, el periódico dice, todos hemos tratado de encontrar soluciones prácticas, fomentar la confianza, y lo hemos conseguido. [...] Nos damos cuenta de que nuestra responsabilidad es garantizar que el conflicto político se resuelva, creemos que no hay alternativa a la comunicación, la cooperación y la convivencia".

 

Por supuesto, en el plano político, llamado de «baja política» las medidas de construcción de confianza sólo son un pequeño pero significativo paso antes de abordar los problemas del “núcleo duro” que separan la isla, cuestiones como la herida sangrante de las personas desaparecidas, el enclave de personas, la destrucción de lugares de culto y muchos más.

 

Chipre, que tiene la responsabilidad de la convivencia, es el hermoso oasis de paz urgentemente necesario hoy en día. Tiene un papel y un mensaje que difundir no sólo por y para la isla, sino también para toda la región.
Puede ser un puente para la paz, entendido como "un diario, semanal y mensual proceso gradual de cambio de opiniones, que erosiona lentamente las viejas barreras y construye con quietud nuevas estructuras".

 


Maria Skordi

(Secretaria – Justicia y Paz Chipre)