Derechos humanos en riesgo para los jóvenes durante la crisis

Derechos humanos en riesgo para los jóvenes durante la crisis

Los jóvenes han sido uno de los grupos más afectados por la crisis económica en Europa, siendo el desempleo juvenil la patología más común de muchos países que aplican medidas de austeridad. Sin embargo, no son sólo los derechos sociales y económicos de los jóvenes los que sufren menoscabo, también su derecho a la igualdad de trato, su derecho a la participación, y su lugar en la sociedad y, en de forma más amplia, en Europa. Debido al desempleo crónico, muchos jóvenes están perdiendo la esperanza en el futuro de sus países, su fe en la clase política, y su creencia en Europa. Un enfoque basado en derechos debería reemplazar la desatención actual de los jóvenes en las discusiones sobre la crisis.

 

El desempleo juvenil y las normas de trabajo

En marzo de 2014, la tasa de desempleo juvenil (menores de 25 años) fue de 22,8% en los 28 miembros del Consejo de Europa que también son países de la Unión Europea. Los niveles más altos se registraron en Grecia (56,8%), España (53,9%) y Croacia (49,0%). La tasa de desempleo juvenil en la UE fue más de dos veces más alta que la tasa media general de 10,5%. Entre otros países de Europa, el desempleo juvenil superó la tasa del 50% en 2013 en Bosnia y Herzegovina, Serbia y "la ex República Yugoslava de Macedonia", según la OIT.

Aunque el desempleo juvenil es una preocupación importante, también se está prestando cada vez más atención al creciente número de jóvenes que no están en el empleo, la educación o la formación (los llamados "NEET"). Un informe de Eurofound les cifran en 14 millones en 2011, o el 15,4% de la población de la UE con edades comprendidas entre 15-29 años. En Bulgaria, Irlanda, Italia y España las cifras fueron superiores al 20%. Una encuesta del Eurobarómetro publicada en abril encontró que más de la mitad de los jóvenes europeos sentían que los jóvenes habían sido marginados y excluidos de la vida social y económica por la crisis.

Los obstáculos que enfrentan los jóvenes en su transición de la educación al trabajo puede tener efectos negativos a largo plazo e impactar en su disfrute de los derechos humanos. Es particularmente difícil llegar a los NEETs e integrarlos en el mercado laboral. Corremos el riesgo de producir una "generación perdida" de jóvenes desilusionados con graves consecuencias para la solidaridad intergeneracional, la cohesión social y la estabilidad política. Las medidas para abordar el desempleo juvenil y de larga duración deberían tener prioridad en las políticas laborales, como ya he dicho en un documento temático recientemente publicado sobre la crisis.

Debe resistirse cualquier tentación de bajar los estándares laborales y la protección social al emplear a los jóvenes. En este sentido no se debe abusar de esquemas de trabajo en prácticas o como aprendiz. El Comité Europeo de Derechos Sociales ha defendido una denuncia colectiva contra Grecia por los derechos de los aprendices. Se encontró violaciones de la Carta Social Europea en el hecho de que los "contratos especiales de aprendizaje" habían establecido una categoría de trabajadores que fueron excluidos de la norma general de protección ofrecida por el sistema de seguridad social. También había habido discriminación por edad en las retribuciones del salario mínimo de los jóvenes que se había fijado sustancialmente por debajo del de la población general, cayendo de hecho bajo la línea de pobreza.

 

Enfoque basado en los derechos

Los jóvenes no sólo están preocupados por el desempleo, la pobreza y la autonomía financiera. El Foro Europeo de la Juventud también ha puesto de relieve los derechos a la educación, la participación y la no discriminación, la libertad de expresión, de religión y de movimiento, y el derecho a una vida saludable y los derechos reproductivos. El movimiento de la juventud europea aboga por un enfoque basado en los derechos hacia los jóvenes y por aumentar la sensibilización ante la falta de atención específica ofrecida a los jóvenes en la mayoría de los instrumentos europeos e internacionales de derechos humanos.

Aunque el Convenio Europeo de Derechos Humanos no tiene disposiciones explícitas sobre los jóvenes, protege los derechos humanos de todas las personas, incluidos los jóvenes. La jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha cubierto muchos temas de interés para los jóvenes. Estos casos se han relacionado, por ejemplo, con la educación universitaria, el acceso a una carrera profesional, la objeción de conciencia, la expulsión de los inmigrantes de segunda generación y el trabajo forzoso.

Por el contrario, la Carta Social Europea revisada incluye referencias específicas a los jóvenes para garantizar su protección social, jurídica y económica a lo largo de sus disposiciones generales que se aplican a todo el mundo. Además de los derechos laborales de los jóvenes, el Comité Europeo de Derechos Sociales ha puesto de relieve las medidas positivas con respecto al acceso de los jóvenes a una vivienda adecuada y el derecho a un acceso no discriminatorio a la educación y la formación profesional, entre otras cuestiones.

 

Instrumento jurídico específico

La tendencia reciente en la mejora de la protección contra la discriminación por edad ha destacado preguntas sobre el disfrute de los derechos humanos de los jóvenes. Están bajo consideración nuevos instrumentos de derechos humanos basados en la edad, siguiendo el modelo existente de la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño. En la ONU, se está discutiendo la preparación de una convención sobre los derechos de las personas mayores y el Comité de Ministros del Consejo de Europa, ya ha adoptado una Recomendación sobre el tema. La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha propuesto la elaboración de un marco jurídico vinculante sobre el acceso de los jóvenes a los derechos fundamentales.

Es esencial que los jóvenes puedan ejercer su derecho a la participación en la elaboración de instrumentos jurídicos relacionados con ellos. Al mismo tiempo, tenemos que hacer hincapié en el hecho de que los instrumentos de derechos humanos existentes se aplican a los jóvenes, incluso cuando no incluyen referencias específicas a ellos.

 

Empoderar a los jóvenes

Los jóvenes deben tener la facultad de hacer valer sus derechos. Esto requiere el fortalecimiento de la conciencia de los derechos humanos y de las oportunidades para la participación efectiva en la vida social, económica, cultural y política. Tenemos que asegurarnos de que ser joven no se convierta en un obstáculo para el pleno ejercicio de los derechos humanos durante la crisis y que los jóvenes puedan participar en toma de decisiones nacionales para expresar sus necesidades, esperanzas y temores. Los defensores del pueblo, los organismos de igualdad y las comisiones de derechos humanos también deben alcanzar a los jóvenes para que sus preocupaciones y quejas se puedan abordar. Los gobiernos no sólo deben ver a los jóvenes como las claves de nuestro futuro, sino reconocer sus derechos y su papel en la Europa de hoy.

Nils Muižnieks

Comisario de Derechos humanos del Consejo de Europa

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