Hoja de opinión de abril

Hoja de opinión de abril

ESCUELA DE MISERICORDIA

 

Tantas veces repetida a lo largo de los últimos años la noticia de que el paro es la primera preocupación de los españoles, según el resultado de las encuestas del Centro de Investigaciones sociológicas, y tan arraigado en nuestro conocimiento el hecho de que en Andalucía el paro es algo estructural como consecuencia de nuestro modelo productivo, un modelo basado en la agricultura y el turismo…  también de un modo repetido, nos preguntamos siempre: ¿Qué podemos hacer contra el paro?

Por eso, aprovechamos el 25 aniversario de la creación de la Fundación Cardenal Spínola de lucha contra el paro  para mostrar y reconocer uno de los esfuerzos más loables de nuestra diócesis en este terreno.

 

Inicios

El día 2 de febrero de 1990, hace ya 25 años, la Fundación Cardenal Spínola de Lucha contra el Paro se hizo presente en  nuestra  sociedad sevillana, aprobando por Decreto sus Estatutos el entonces Sr. Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo, teniendo la naturaleza de “Fundación pía autónoma”. El 5 de Abril se elevaron a escritura pública.        

Este hecho supuso la confirmación de una necesidad apremiante, constatada en las altas cifras de desempleo que, en la década de los 80, se encontraban en unas cotas inasumibles para la sociedad e Iglesia de Sevilla y en especial para el Secretariado Diocesano de Orientación Social-Justicia y Paz que dedicó años en este empeño, con su Responsable Diocesano a la cabeza, impulsor de la idea. El punto de partida fue la constatación  del sufrimiento de  gran número de personas y familias que lo padecían.       

Llegar a configurar un organismo eclesial para paliar esta lacra no fue tarea fácil, como suele ocurrir en todos aquellos proyectos que tienen una relevancia social, máxime cuando lo que se pretende es atacar la injusticia que afectaba, y sigue afectando, a tantos  sevillanos.

Se inician los trabajos en el convencimiento de que “algo había que hacer”. Para ello, en primer lugar, se procura la toma de conciencia del grupo de cristianos comprometidos en  el Secretariado cuyo cometido era hacer patente, para su aplicación, la Doctrina Social de la Iglesia.                           

Posteriormente, se tienen reuniones con instituciones eclesiales, aún de otras Provincias, para clarificar actuaciones, y así poder dar a conocer la inquietud ante la grave situación existente y, con toda la información posible, asumir el reto con ciertas garantías de éxito.

Perfilado y clarificado el proyecto, se pudo contar con: Consejo Presbiteral, Confederación de Religiosos y Religiosas, Cáritas, Consejo Gral. de Hermandades y Cofradías, Cursillos de Cristiandad y Hermandades del Trabajo, quienes, junto al mencionado Secretariado de Orientación Social-Justicia y Paz, constituyen –mediante sus representantes- el Patronato de la Fundación.

Dato importante: fijado el Patrimonio Inicial en cinco millones de pesetas, fue desembolsado entre todos los Fundadores e ingresado en entidad bancaria con el carácter de Fondo Fundacional inmovilizado.

 

Compromiso

La Fundación, con todos sus Colaboradores, una Secretaría, un Presidente, un Patronato, (compuesto por los representantes de las instituciones indicadas),  una Comisión Ejecutiva, acomete a diario la tarea de atender a cuantas personas en situación de desempleo se acercan buscando una orientación para salir del pozo sin fondo en el que se encuentran, víctimas de una sociedad que les ha dado la espalda.                                                      

En sus estatutos se fijan cuatro fines que mueven al esfuerzo solidario de cuantos  dedican su tiempo a la Fundación. Por ello, con su voluntariado, extienden una  conciencia social basada en la dignidad de la persona en desempleo a través de la información y sensibilización, así como activan y orientan al desempleado. Igualmente financian y orientan proyectos de autoempleo y creación de micro-empresas. A este respecto en los primeros 24 años de vida la Fundación ha podido financiar 286 proyectos, por importe de 1.118.068,51 euros, que han supuesto la creación directa de 434 puestos de trabajo. Atendido todo ello, a más de los gastos generales,  gracias a los donativos y suscripciones recibidos, evaluados en el pasado bienio en torno a 60.000,00 euros por ejercicio.

Por otra parte, es fundamental la generación de ideas en orden a la creación de puestos de trabajo. De esta forma aparece la Rueda Solidaria que da trabajo, en la actualidad, a seis personas que atienden a ancianos en soledad sin posibilidades económicas.

El fundamento de este compromiso deriva de la misma Doctrina Social de la Iglesia. Si tanto el pensamiento social cristiano como la legislación laboral de un Estado socialmente avanzado conocen la consecuencia inmediata de la “falta de oportunidades de trabajo” , que no es otra que la pobreza, es por lo que seguimos teniendo muy presentes las palabras de nuestro titular Cardenal Spínola: “Hay otra clase de sociedad que nos interesa vivamente: son los pobres. Mucho nos hace sufrir la suerte de éstos y quisiéramos poseer medios abundantes para aliviarla”.

 

Bienaventuranza                                                                                                                                            

En la Fundación se está poniendo en práctica lo que más necesita la Iglesia en estos momentos según el Papa Francisco: la capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones con cercanía y proximidad. El buen samaritano, según el Evangelio, lava, limpia, atiende y consuela al prójimo. Esto es lo que hacen y han hecho cuantos han colaborado, de una u otra forma, en la Fundación, bien con su aportación económica o con  su voluntariado consecuencia de su espíritu de servicio.  Han aplicado la Misericordia que brota del corazón, obra que cambia el mundo haciéndolo menos frío y más justo.

(Precisamente en la fecha que se están redactando estas líneas, sábado de la 1ª semana de Pascua, el Papa convocará el Año de la Misericordia, tras la celebración de las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia (2º de Pascua), instituido por San Juan Pablo II.)

El hecho de entregarse a esta gratificante labor –cuidado integral de la persona que tengo delante-, tiene la grandeza del conocimiento de personas que de otra forma hubieran pasado inadvertidas o ignoradas, tanto aquellas que son atendidas, como con las que se compartieron los trabajos.

En este sentido hay que recordar a cuantas personas estuvieron día a día, con su voluntariado, viviendo el ideario de la Fundación y que Dios, en su infinita misericordia, quiso llevárselos con El:  el primer Secretario de Administración, Antonio González. Patronos en representación de Cáritas, Antonio Pacheco y Felipe Cecilia. Los  Vocales Ramón Pineda y José Ramón Fernández…  Colaboradoras, como Concha Carrasco y Pilar Codes…        

A todos ellos, con toda seguridad, se les puede aplicar: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.