I Jornada Mundial de los Pobres

I Jornada Mundial de los Pobres

El 13 de junio el Papa Francisco convocaba la primera jornada mundial de los pobres con un mensaje titulado “No amemos de palabra sino con obras”. Con la Jornada el Papa persigue “un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida” (Mensaje para la Primera Jornada Mundial de los Pobres, n. 3).

La lucha contra la pobreza es el primero de los objetivos para el desarrollo sostenible aprobados en 2015 por Naciones Unidas.

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo

La pobreza va más allá de la falta de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles. La pobreza es un problema de derechos humanos.

Entre las distintas manifestaciones de la pobreza figuran el hambre, la malnutrición, la falta de una vivienda digna y el acceso limitado a otros servicios básicos como la educación o la salud. También se encuentran la discriminación y la exclusión social, que incluye la ausencia de la participación de los pobres en la adopción de decisiones, especialmente de aquellas que les afectan.

Para lograr este Objetivo de acabar con la pobreza, el crecimiento económico debe ser inclusivo, con el fin de crear empleos sostenibles y de promover la igualdad.

Los rostros de la pobreza son “caras marcadas por el dolor, la marginación, la opresión, la violencia, la tortura y el encarcelamiento, la guerra, la privación de la libertad y de la dignidad, por la ignorancia y el analfabetismo, por la emergencia sanitaria y la falta de trabajo, el tráfico de personas y la esclavitud, el exilio y la miseria, y por la migración forzada. La pobreza tiene el rostro de mujeres, hombres y niños explotados por viles intereses, pisoteados por la lógica perversa del poder y el dinero” (Mensaje para la Primera Jornada Mundial de los Pobres, n. 5). 

“Es mi deseo que las comunidades cristianas, en la Jornada Mundial de los Pobres, se comprometan a organizar diversos momentos de encuentro y de amistad, de solidaridad y de ayuda concreta” (Papa Francisco).

Es deseo del Papa “que las comunidades cristianas, en la semana anterior a la Jornada Mundial de los Pobres, que este año será el 19 de noviembre, Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario, se comprometan a organizar diversos momentos de encuentro y de amistad, de solidaridad y de ayuda concreta. Podrán invitar a los pobres y a los voluntarios a participar juntos en la Eucaristía de ese domingo, de tal modo que se manifieste con más autenticidad la celebración de la Solemnidad de Cristo Rey del universo, el domingo siguiente. De hecho, la realeza de Cristo emerge con todo su significado más genuino en el Gólgota, cuando el Inocente clavado en la cruz, pobre, desnudo y privado de todo, encarna y revela la plenitud del amor de Dios. Su completo abandono al Padre expresa su pobreza total, a la vez que hace evidente el poder de este Amor, que lo resucita a nueva vida el día de Pascua.

“En ese domingo, si en nuestro vecindario viven pobres que solicitan protección y ayuda, acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que buscamos. De acuerdo con la enseñanza de la Escritura (cf. Gn 18, 3-5; Hb 13,2), sentémoslos a nuestra mesa como invitados de honor; podrán ser maestros que nos ayuden a vivir la fe de manera más coherente. Con su confianza y disposición a dejarse ayudar, nos muestran de modo sobrio, y con frecuencia alegre, lo importante que es vivir con lo esencial y abandonarse a la providencia del Padre” (Mensaje para la Primera Jornada Mundial de los Pobres, n. 7).

“La pobreza es ante todo vocación para seguir a Jesús pobre […] La pobreza es una actitud del corazón que nos impide considerar el dinero, la carrera, el lujo como objetivo de vida y condición para la felicidad. Es la pobreza, más bien, la que crea las condiciones para que nos hagamos cargo libremente de nuestras responsabilidades personales y sociales, a pesar de nuestras limitaciones, confiando en la cercanía de Dios y sostenidos por su gracia” (Mensaje para la Primera Jornada Mundial de los Pobres, n. 4).

«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos». PDF

Francisco Javier Alonso Rodríguez

Vicepresidente de Justicia y Paz España