No explotes ni maltrates al inmigrante...

No explotes ni maltrates al inmigrante...

El día 18 se ha “celebrado” la Jornada Mundial de las Migraciones. Por todas partes se han realizado oraciones y denuncias frente a los Centros de Internamiento de Extranjeros, por el trato que reciben los inmigrantes sin papeles, los cuales son recluidos como delincuentes y en peores condiciones que los verdaderos criminales, sólo por haber entrado de forma  irregular en el país.

Cuando vemos noticias en la TV y en los periódicos de personas llegando a las costas de Europa en frágiles pasteras o en barcos abarrotados, a punto de desguace, fletados por mafias criminales que los han abandonado a su suerte después de cobrarles lo que no tienen, nos inquietamos más que compadecernos. Los que vemos en las noticias son los que han sobrevivido y han llegado, pero no vemos a todos los que se han quedado por el camino tragados por el mar, de los cuales no se sabrá nada nunca más.

Las actuaciones que se aplican a este fenómeno son radicales, al hacer desaparecer el problema a base de hacer desaparecer a las personas: deportaciones masivas, internamiento en centros que son verdaderos campos de concentración; y cuando ya no cabe nadie más, se les dispersa de forma arbitraria por el territorio para que se busquen la vida como sea, con la amenaza constante de poder ser detenidos en cualquier momento y volver a empezar la rueda de internamiento, de posible deportación y de nuevo de dispersión.

Europa se blinda frente a la inmigración procedente de los países pobres o con conflictos armados. Construye vallas y pone leyes para impedirles la entrada. Pero, mientras el mundo siga regido por la ley de la explotación de recursos en los países más débiles sin compensación justa, acaparamiento de tierras de los pobres y solucionando los conflictos geopolíticos a base del ejército y de armamento, ninguna valla, ni ley, podrán detener la inmigración masiva de los que no pueden vivir en sus países por la pobreza extrema o por las guerras y conflictos que, casualmente, se producen en las zonas ricas en minerales y petróleo que son la base de la economía desarrollada mundial.

Actualmente, en Europa crecen los partidos que prometen mano dura y soluciones drásticas para combatir la invasión de personas de otras partes del mundo. Por más que prometan no podrán hacer nada, pues sólo conseguirán limitar las libertades de todo el mundo y aumentarán las prácticas criminales de deportaciones masivas sin la más mínima condición ni respeto por los Derechos Humanos. Hay que actuar para evitar estas emigraciones descontroladas y desesperadas, especialmente por respeto a los que se ven forzados a emprenderlas, pero es necesario actuar también contra las causas que las provocan, no contra las personas que se ven forzadas por guerras y conflictos armados. Las armas siguen siendo uno de los principales negocios mundiales de los países desarrollados. Las armas que tienen los terroristas, los criminales que matan a la población indefensa de cualquier parte del mundo, salen de las fábricas de Europa, de los EEUU, China, Rusia, etc. y es parte importante de las inversiones de los grandes Bancos.

El lema de la Jornada Mundial de las Migraciones es: “No explotes ni maltrates al inmigrante, que también vosotros fuisteis inmigrantes en el país de Egipto” (Ex 22,20). El libro bíblico del Éxodo advierte que maltratar al inmigrante es como si nos maltratásemos a nosotros mismos o a nuestros hijos, teniendo en cuenta que todos somos hijos e hijas de inmigrantes; por muy lejos que se remonte nuestra estirpe, algún antepasado abandonó su tierra de nacimiento y se trasladó a otra, y algún descendiente también lo hará.

Núria Carulla, Justícia i Pau de Barcelona

 

Estado de Opinión Dia mundial de las migraciones

Tema: Jornada mundial de las migraciones.

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