Mineria e infancia en África

Mineria e infancia en África

Las pautas de consumo en el mundo occidental, que progresivamente adoptan sectores sociales de otras partes, generan impactos en las economías y las sociedades de todo el mundo. El análisis de experiencias históricas como el colonialismo o la esclavitud nos recuerdan que este fenómeno no es nuevo, aunque la extensión geográfica e intensidad actual justifiquen un nuevo término para definirlo: la globalización.

En siglos anteriores, las diversas sociedades del continente africano ya han sido víctimas de la política de búsqueda y extracción de recursos donde quiera que se encuentren. Pero, como describe Oscar Mateo [i](2015), en la actualidad el relato de la globalización en África tiene tintes optimistas. Numerosos informes destacan que los datos de crecimiento de algunas economías africanas se encuentran entre los más altos del mundo, una clase media africana parece estar emergiendo en las últimas décadas.

 

¿Qué papel tienen la minería en este fenómeno?

 

Como recuerda Jesus Garcia Luengo [ii] (2013) se estima que África alberga un 30% de las reservas mundiales de minerales. En el caso del uranio, platino, diamantes y oro las estimaciones superan el 50%.

Los minerales extraídos en África forma parte de larga cadena de valor de muchos productos de uso cotidiano (p .ej. teléfonos móviles, ordenadores, componentes eléctricos para la industria del automóvil…) y la Unión Europea considera algunos minerales, esenciales para nuestra economía. Pero, esta importancia estratégica no tiene un retorno positivo en la mayoría de la población de los países africanos ricos en recursos naturales.

J. Garcia Luengo destaca: “Aquellos países que han crecido más rápido gracias a los hidrocarburos y minerales tienen ratios peores de reducción de pobreza que los que no detentan en un grado tan alto de dichos recursos. Además, en los países ricos en recursos naturales el crecimiento del PIB ha ido en paralelo al crecimiento de las desigualdades sociales.”

Es difícil obtener datos sobre el impacto concreto de la minería en las localidades africanas donde se extrae. Para hacernos una idea podemos, por ejemplo, visionar el film: “Sangre en mi móvil” que documenta el trabajo infantil y la violencia armada vinculada a la extracción del coltan en las minas del este de la R.D. Congo. Se trata de un ejemplo extremo del impacto negativo de la minería sin control, pero no es un caso aislado. La Organización Internacional del Trabajo, estima que en el mundo un millón de niños trabajan en canteras y minas. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo [iii] informa que desde 1990 ha habido 18 conflictos provocados por el acceso y control de los recursos naturales, y el 40% de los conflictos inter-estatales violentos han estado relacionados a la misma causa. La población infantil sufre las consecuencias y en ocasiones son reclutados como soldados o personal auxiliar de los grupos armados enfrentados.

La Doctrina Social de la Iglesia ha destacado el vínculo que existe entre los principios de solidaridad, bien común y el destino universal de los bienes de la tierra.

En el mensaje para la Jornada Mundial de la paz de este año bajo el título “No esclavos, sino hermanos” el Papa Francesco menciona expresamente a los “trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores“, entre ellos, la minería, y recuerda que las empresas, han de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribución formas de servidumbre o trata de personas. A la responsabilidad social de la empresa hay que unir la responsabilidad social del consumidor. Pues cada persona debe ser consciente de que «comprar es siempre un acto moral, además de económico» [iv].

En Europa, las instituciones europeas ya han aprobado una regulación que exigen mayor transparencia a las industrias extractivas y actualmente, está en discusión una normativa para romper la vinculación entre minería y financiación de grupos armados en países en guerra.  Justicia y Paz se ha sumado a muchas otras asociaciones preocupadas por el impacto negativo de la minería para exigir cambios, porque, como afirma el Papa Francesco: “La globalización de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad” [v].

 

Miguel Ángel Prieto

Justicia y Paz de Barcelona



[i] “¿De la “tragedia” al “milagro”? Africa subsahariana en el nuevo contexto multipolar” (Cristianisme i Justícia, 2015)

[ii] “Explotación de los recursos naturales en África: la industria extractiva” (REDES, 2013)

[iii] “From Confict to Peacebuilding The Role of Natural Resources and the Environment” (UNDP, 2009)

[iv] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2015, 3 y 5.

[v] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2015, 6.