Por un trabajo de Hogar decente

Por un trabajo de Hogar decente

“NO ESCLAVOS SINO HERMANOS”, ha sido  el Mensaje del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Paz para este 2015: “Por desgracia crece cada vez más la explotación del hombre por el hombre. Este fenómeno pisotea los derechos fundamentales de la persona y daña seriamente la vida y dignidad del ser humano…” y añade “Me refiero a tantos trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores, desde el trabajo doméstico al de la agricultura, de la industria manufacturera a la minería, tanto en los países donde la legislación laboral no cumple con las mínimas normas y estándares internacionales, como, aunque de manera ilegal, en aquellos cuya legislación protege a los trabajadores”.

El próximo 30 de marzo, se conmemora el Día Internacional de las Trabajadoras de Hogar, esta fecha es muy poco conocida aquí en España, pero desde Cáritas la quisimos rescatar a finales de los 90 para sacar a la luz la realidad social y laboral de un sector compuesto fundamentalmente por trabajadoras que, pese a la enorme función social que cumplen, es uno de los más invisibles y peor reconocidos social y económicamente.

Desde hace más de 20 años, la confederación Cáritas ha venido desarrollando distintos proyectos dirigidos a dignificar las condiciones de trabajo de miles de mujeres de este sector en España. Estos proyectos van desde el desarrollo de acciones directas como la organización de cursos de formación, orientación e información a trabajadoras y la intermediación entre familias empleadoras y trabajadoras, hasta la reivindicación con otras organizaciones para la dignificación del sector, tanto a nivel local y nacional, como internacional. En este sentido, participamos en multitud de plataformas locales y somos una de las organizaciones fundadores de la Plataforma Estatal de Asociaciones de Trabajadoras de Hogar.A nivel internacional, en los últimos tiempos hemos participado junto a Cáritas Internationalis en la campaña “12 para 12”[1] con la que nos sumamos a la campaña internacional de la Confederación Sindical Internacional para conseguir que 12 países ratificaran el convenio de la OIT.

 

Por un trabajo con derechos plenos de las trabajadoras de hogar

En Junio de 2011, la OIT publica un Convenio para el Trabajo decente de las trabajadoras y los trabajadores domésticos, este convenio viene acompañado de unas recomendaciones, y su firma supone un paso adelante en la mejora del sector para millones de trabajadoras y trabajadores en todo el mundo. Este convenio entra en vigor en septiembre de 2013 y un año y medio después, son 17 los países que lo han ratificado siendo 5 de estos países europeos. España no lo ha ratificado.

A su vez, e 11 de Agosto de 2011, el gobierno de España publica la Ley 27/2011 sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, por el cual el sistema de la Seguridad Social que regía el sector desde hacía más de 25 años pasa a ser un sistema especial dentro del régimen general de la Seguridad Social. Más tarde, ya en noviembre del mismo año, se publica un Real Decreto por el que se regulan las condiciones laborales, y a finales de 2012 se publica otro Real Decreto de mejora de gestión y protección social en el Sistema Especial para Empleados de Hogar.

 

Todos estos cambios normativos, constituyen una sustancial mejora para la dignificación del sector en España ya que se avanza en reivindicaciones históricas, como son la cotización desde la primera hora de trabajo, la obligación  de dar de alta en la seguridad social a cargo de los empleadores, el reconocimiento del accidente de trabajo o el cobro de las bajas igual que en el resto de sectores. Sin embargo, quedan muchos aspectos con una regulación excesiva o sin regular, que hacen que el sector siga sin llegar a los mínimos que garantiza el estatuto de los trabajadores, como son la excesiva duración del tiempo de presencia (20 horas semanales), algunas indefiniciones como la pernocta (cuánto debe durar, de qué hora a qué hora),la definición de las personas que desarrollan su trabajo en régimen interno que acaban realizando jornadas interminables, los excesivos descuentos por manutención y alojamiento, la falta de tablas salariales, y sobre todo, el no reconocimiento del subsidio por desempleo.

 

Además de todo esto, creemos que se necesita un profundo análisis sobre cómo se están resolviendo las dificultades que se derivan del modelo actual de cuidado de personas en situación de dependencia, ya que sigue siendo una necesidad social que no se está cubriendo por el sector público.

 

En cuanto a datos cuantitativos, a finales de 2014, aparecen afiliadas a la Seguridad Social casi 430.000 personas en el Sistema Especial de Trabajadores de Hogar, de las cuales 407.000 son mujeres,en torno al 50% mujeres procedentes de otros países. A pesar de estos datos de afiliación, que mejoran con mucho la que se presentaba antes de la nueva normativa (250.000 personas a finales de 2012), gran parte de estas afiliaciones pertenecen a trabajos que se desarrollan de forma parcial y temporal, aunque en realidad no sea así; es decir, se da de alta a las personas por muchas menos horas de las que en realidad trabajan, y se estima que el sector cuenta con unas 700.000 trabajadoras, por lo que sigue existiendo un alto grado de desprotección para más de 300.000 mujeres que siguen sin estar afiliadas.

Aunque se haya logrado la existencia de una legislación y normativa, el sector sigue sufriendo una fuerte invisibilidad y precarización, ante lo que queda mucho por hacer y reconocer.

 

La presencia de trabajadoras migrantes, que con datos oficiales está en torno al 50% pero que si ampliamos a las estimaciones supera el 60%, ha configurado una parte importante del sector en España, estas mujeres, sobre todo han  venido ocupando trabajos de cuidados en régimen interno y en muchas ocasiones con unas condiciones laborales absolutamente precarias. En el mensaje, el Papa nos indica, que también piensa en trabajo esclavo cuando piensa “en aquellos que, con el fin de permanecer dentro de la ley, aceptan vivir y trabajar en condiciones inadmisibles, sobre todo cuando las legislaciones nacionales crean o permiten una dependencia estructural del trabajador emigrado con respecto al empleador, como por ejemplo cuando se condiciona la legalidad de la estancia al contrato de trabajo...”.

 

 

 

Compromiso común para derrotar la esclavitud

 

El pasado 20 de Febrero, durante la misa matutina en Santa Marta, el Papa aseguró que “pagar salarios en negro es un pecado gravísimo”, e invitó a los cristianos a reflexionar sobre si son justos y generosos con sus trabajadores.

En ese sentido, en el mensaje de la paz, nos insta a “tener un compromiso común para derrotar la esclavitud” a todos los niveles y nos invita a “globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia”. Por todo ello, seguimos pidiendo el reconocimiento del trabajo de hogar con los mismos derechos que el resto de trabajadores y trabajadoras y que quizás, ahora más que nunca, tenemos que aunar fuerzas para exigir un trabajo digno, con derechos plenos para las trabajadoras de hogar.

 

Equipo de Empleo - Cáritas Española

 

 

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