Presentación informe sobre Desarrollo Humano 2014 (06/10/2014)

Presentación informe sobre Desarrollo Humano 2014  (06/10/2014)

Sostener el Progreso Humano: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia

Bajo el título "Sostener el Progreso: Reducir vulnerabilidades y construir resiliencia", el Informe sobre Desarrollo 2014, fue presentado en la sede de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), de la mano de Gina Casar, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Administradora Asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y Gonzalo Robles, Secretario General de Cooperación Internacional para el Desarrollo; sin espacio posterior para el debate ni las preguntas.

​La publicación pone sobre la mesa que nos encontramos en un mundo más desigual con un número creciente de personas cada vez más vulnerables de caer en la pobreza. Pese a que el nivel de desarrollo ha aumentado a nivel global, según los criterios que mide el informe, como el acceso a los sistemas de salud y educativo, así como la esperanza de vida o el nivel medio de renta de un país, el progreso es muy frágil.

Las vulnerabilidades persistentes constituyen una amenaza para el desarrollo humano y, a menos que se aborden de manera sistemática a través de políticas específicas y normas sociales distintas, el desarrollo humano no será ni equitativo ni sostenible.

En este Informe se argumenta a favor de la necesidad de mejorar de manera sostenible las capacidades de los individuos y las sociedades con el fin de reducir estas vulnerabilidades persistentes, muchas de ellas estructurales y ligadas al ciclo de vida. El progreso debe centrarse en el fomento de la resiliencia del desarrollo humano, entendida como la resiliencia humana, que busca garantizar la solidez de las opciones, actuales y futuras, de las personas y su capacidad para lidiar y adaptarse a acontecimientos adversos. En esencia, la resiliencia consiste en garantizar que el Estado, la comunidad y las instituciones mundiales trabajen para empoderar y proteger a las personas.

El documento aboga por la prestación universal de servicios sociales básicos y políticas firmes en materia de protección social y pleno empleo, con el fin de fomentar y garantizar el progreso en el ámbito del desarrollo.

En el índice que elabora el PNUD con 187 países del mundo, encabezan la clasificación países como Noruega, Australia y Suiza, y la cierran Níger, Congo, República Centroafricana, Chad o Sierra Leona.

España se sitúa en el puesto 27 y dentro del grupo de los países clasificados como de desarrollo humano muy elevado.

 

Hay datos que nos interpelan y nos empujan, necesariamente a una seria reflexión:

  • En el mundo, más del 46 % de las personas mayores de 60 años tienen discapacidades.
  • La pobreza y la exclusión social son problemas para aquellos que están envejeciendo, en especial porque alrededor del 80 % de la población mundial de personas mayores no cuenta con una pensión y depende del trabajo y la familia para recibir ingresos.
  • La tasa de desempleo juvenil mundial de 2012 se estimaba en un 12,7 %, casi tres veces superior a la tasa relativa a los adultos.
  • A pesar de los importantes y variados progresos alcanzados, existen todavía personas y grupos más vulnerables, siendo los discapacitados uno de los peor parados. Las Naciones Unidas estiman que más de mil millones de personas viven con algún tipo de discapacidad y estas se encuentran, de forma desproporcionada, entre las personas más pobres del mundo.
  • Más de 1500 millones de personas, alrededor de una quinta parte de la población mundial, viven en países afectados por conflictos.
  • El acceso a ciertos elementos básicos de una vida digna debería desvincularse de la capacidad de las personas para pagar.
  • Una interpretación errónea común es que solo los países prósperos pueden permitirse una protección social o servicios universales básicos. Tal como se documenta en el Informe, los datos demuestran lo contrario. A excepción de las que atraviesan conflictos y desórdenes violentos, la mayoría de las sociedades tienen la capacidad de poner en marcha servicios básicos y la protección social. Muchas ya lo han hecho y han descubierto que una inversión inicial, de solo un pequeño porcentaje del producto Interno Bruto (PIB), aporta beneficios que superan con creces el desembolso inicial.
  • Hay casi 1.500 millones de personas multidimensionalmente pobres con carencias superpuestas en materia de sanidad, educación y nivel de vida. Y cerca de 800 millones de personas son vulnerables a caer de nuevo en la pobreza cuando se produce un contratiempo.
  • Algunos periodos de vida se identifican como especialmente importantes: por ejemplo, los primeros 1.000 días de vida de un niño o la transición de la escuela al trabajo o del trabajo a la jubilación. Los contratiempos en estos periodos pueden ser particularmente difíciles de superar y tener impactos de largo plazo en la vida de las personas.

Resumen Presentación, sala de prensa AECID

Informe