Quinta semana de Cuaresma

Quinta semana de Cuaresma

“…entonces “Vayamos otra vez a Judea”. Los discípulos le dijeron: Maestro, hace poco los judíos querían apedrearte, y vas a volver allá? (Juan 11,7-8).

“Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva el Padre lo premiará.” (Juan 12, 24-26).

“La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele; no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele”. (Papa Francisco).

La llamada a compartir lo mucho o lo poco que tengo. A reconocer que poseo lo que el otro, vecino o lejano, puede necesitar. Llenas. Así están mis manos. Llenas de lo imprescindible, pero también de lo innecesario. Me llamas, Señor, a que me desprenda de tanto que podría estar mejor en otras casas, en otras vidas. Y también a que entregue lo que me resulta esencial, porque compartido construirá Reino. Practicar la limosna libera los brazos para acoger sin miedo a que todo se me caiga, deja espacio para abrazar, da la oportunidad de experimentar que soy importante, querido, amado, por quien soy y no por lo que tengo. Esta generosidad a la que me llamas es una asignatura troncal en la escuela de la cuaresma y de la vida. Sus frutos: la libertad, la justicia, la Pascua.

“Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la sobriedad y al compartir”. (Papa Francisco)

 

PREMIO HARAMBEE
"Las niñas africanas son muy listas, faltan oportunidades"
Vanessa Koutouan, Premio Harambee España 2015 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana por su trabajo como directora en el Centro Rural Ilomba, una iniciativa asistencial y educativa en Costa de Marfil, ha asegurado que en su país la situación de pobreza podría erradicarse "en pocos años" porque hay "niñas muy listas que podrían llegar a ser grandes profesionales" pero que "se quedarán toda su vida trabajando la tierra por falta de oportunidades".

“A imitación de nuestra Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza; la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza”. (Papa Francisco).

“¡Cuántas familias viven angustiadas porque alguno de sus miembros –a menudo joven– tiene dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía!”, lamentó el pontífice. El papa Francisco también denunció que tantas personas “se ven obligadas a vivir esta miseria por condiciones sociales injustas, por falta de un trabajo, lo cual les priva de la dignidad que da llevar el pan a casa, por falta de igualdad respecto a los derechos a la educación y la salud”. “En estos casos la miseria moral bien podría llamarse casi suicidio incipiente. Esta forma de miseria, que también es causa de ruina económica, siempre va unida a la miseria espiritual, que nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor”, dijo. http://www.prensa.com


En la persona de Jesús se encierra todo: la vida, salud, sufrimiento, muerte y la resurrección. Al final de todo, Jesús vence la misma muerte abriendo el camino de la vida eterna y mostrándonos que se puede vivir con esperanza en la vida presente.
Él me ha mandado dejarlo todo a sus pies, hasta que no tenga nada en mi poder, para que Él pueda llenar mi vida hasta rebosar.

Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Sevilla