Segundo domingo de Adviento

Segundo domingo de Adviento

Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.

Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos» (Mc 1)

OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES

Hoy y siempre, «los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio». Existe  un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Él mismo dijo: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres» (Lc 4,18).

El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres.

 Esta salvación vino a nosotros a través del «sí» de una humilde muchacha de un pequeño pueblo perdido en la periferia de un gran imperio.

El Salvador nació pobre, creció en un hogar sencillo, comenzó a anunciar el Reino a los que estaban cargados de dolor, y agobiados de pobreza, con ellos se identificó.

En el Evangelio hay un signo que no debe faltar jamás: la opción por los últimos, por aquellos que la sociedad descarta y desecha.

 

Lo que el Espíritu moviliza no es un desborde activista, sino ante todo una atención puesta en el otro «considerándolo como uno consigo». Nuestro compromiso no consiste exclusivamente en acciones o en programas de promoción y asistencia…implica valorar al pobre en su bondad propia, con su forma de ser, con su cultura, con su modo de vivir la fe….el pobre, cuando es amado, «es estimado como de alto valor»  (De la “Evangelii Gaudium” del Papa Francisco).

El Evangelio de hoy nos pide: “preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”.

Su Santidad Francisco nos propone varios obstáculos a superar en la solidaridad con los pobres. 1ª: No hacer oídos sordos a su clamor y

 2ª: Las ayudas para sus necesidades básicas sólo deben ser pasajeras porque hay que atacar las causas económicas, políticas, sociales, etc. que las provocan.

 

ACTUALIDAD

La crisis económica ha dejado a 2,6 millones de niños por debajo del umbral de la pobreza en los países desarrollados desde 2008, por lo que el número total de menores que viven en pobreza en el mundo desarrollado se eleva ya a unos 76,5 millones.

La población excluida en España asciende ya al 25% y afecta a más de 11.746.000 personas. De ellas, 5 millones se encuentran en exclusión severa. Además, hay que tener en cuenta que 2 de cada 3 personas excluidas ya estaban en esta situación antes de la crisis. (VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España 2014.)

 

SOLIDARIDAD

            “El dinero debe servir y no gobernar” Os exhorto a la solidaridad desinteresada y a una vuelta de la economía y las finanzas a una ética a favor del ser humano (E. G. 58)

Mientras la epidemia de Ébola ha afectado sólo a los países de África, Occidente no se ha movilizado. La prueba es que faltaban vacunas y protocolos. Tanto es así que ha habido que evacuar personas trayéndolas a sus países de origen para atenderlas debidamente.

Cuando han llegado algunos casos a Europa y América, todos los países se han movilizado y comienzan a tomar conciencia de la situación, primero para protegerse y tímidamente para ayudar a África con el fin de que la epidemia no se extienda a países de alto nivel económico.

“Lamentablemente, aún los derechos humanos pueden ser utilizados como justificación de una defensa exacerbada de los derechos individuales o de los derechos de los pueblos más ricos”      (E. G. 190) 

A veces somos duros de corazón y de mente, nos olvidamos, nos entretenemos, nos extasiamos con las inmensas posibilidades de consumo y de distracción que ofrece esta sociedad. Así se produce una especie de alienación que nos afecta a todos, ya que «está alienada una sociedad que, en sus formas de organización social, de producción y de consumo, hace más difícil la realización de esta donación y la formación de esa solidaridad interhumana” (E. G. 196)

COMENTARIO: La muerte en Sevilla del joven polaco Piotr Pizkozub, hizo modificar el “protocolo” médico. El informe forense apunta a una mala praxis por no tratar la “desnutrición severa” de Piotr (ABC 16/10/14)

 

SOMOS IGLESIA

¡Esta es la Iglesia que mantiene abiertas de par en par sus puertas para recibir a los necesitados, a los arrepentidos, y no solo a los justos o a quienes se creen perfectos!

La Iglesia que no se avergüenza del hermano caído y que, lejos de hacer que no lo ve, se siente implicada y casi obligada a levantarlo y a animarlo….

¡Esta es la Iglesia, nuestra madre!...y  era necesario vivir todo esto con tranquilidad, con paz interior.

(Del Discurso del Papa al finalizar la primera parte del Sínodo de los Obispos).

 

DESPERTAD

Érase una vez una mujer devota y llena de amor de Dios que absorta en sus devociones, camino del templo no veía  a los niños y mendigos que la acosaban. Cuando llegó a la iglesia el culto había empezado y encontró la puerta cerrada. Afligida por no poder asistir al culto, al que nunca faltaba, y desesperada miró hacia arriba donde había una nota clavada con una chincheta que decía: “Estoy ahí fuera” (La oración de la rana A. de Mello).