Los niños que ven más de
una hora de TV al día serán más violentos.
WASHINTONG.
Los niños que ven más de una hora de televisión cada día pueden convertirse en
adultos violentos, según afirma un estudio que publica la revista “Science”.
(ABC.
29 de Marzo de 2002)
“Recientemente
ha salido a la luz un estudio de la Universidad Complutense en el que se
analizan pormenorizadamente las emisiones infantiles. En el rincón de mayor
audiencia, los sábados antes de comer, se advirtió un 28% de imágenes violentas.
En concreto, un total de 62 actos violentos (físicos y verbales), lo que supone
que cada tres minutos aparecía en pantalla una secuencia de peleas, disparos,
torturas, insultos, sacrificios humanos y raptos”.
(Alfa
y Omega, 24 de mayo de 2001)
“Dice
el doctor Walter Bühler: Es una locura
pedagógica poner a los niños de menos de ocho años ante la pantalla de
televisión.
El
testimonio se incluye en un vídeo que ha editado S.O.S. Familia para enseñar a ver correctamente la televisión.
(Alfa
y Omega, 20 de Julio de 2000)
“Según
el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), en dos de cada tres hogares
españoles se enciende la TV, de forma sistemática, sin saber si quiera los
programas que se emiten.
En
el 61% se come y cena siempre viendo la TV.”
(Alfa
y Omega, 20 de Julio de 2000)
La
TV necesita de mediadores que filtren sus mensajes : la
escuela y la familia.
¿Qué sabes?
1.
¿Sabes cómo influye la TV en tu forma de vivir:
§ en cómo vistes
§ en lo que
compras
§ en tu trato
con los demás
§ …
2.
¿Sabes cuántas horas al día dedican a ver la TV tu familia y
tus amigos?
3.
¿Sabrías decir qué programas atraen más a los jóvenes y por
qué?
¿Qué opinas?
4. ¿Crees que dedicas mucho tiempo a ver la
TV?
5. Valores:
justicia, solidaridad, verdad, libertad, cultura... Contravalores: violencia,
afán de éxito, competitividad, engaño...
Tras elegir en la clase los tres programas que más se ven, identificad,
según vuestra opinión, los valores o contravalores que se pueden aprender de esos programas.
6. ¿Crees que la TV ayuda a hacer amigos o más
bien nos hace solitarios?
7. ¿Te crees todo lo que ves en TV o eres
capaz de criticarlo?
¿Qué hacer?
8. Durante una semana anota el tiempo que
dedicas cada día a ver la TV. Compara su resultado con el que dedicas al
deporte, al estudio, a los amigos, a la lectura…
9. Cuándo ves algún programa de TV ¿comentas
luego con tus padres o amigos lo positivo o negativo del mismo?
10. ¿Adviertes posibles engaños o
manipulaciones de algunos mensajes televisivos? Explícalos.
PARA
REFLEXIONAR
La televisión es algo más que un
aparato para entretener y transmitir informaciones. Provee de una interminable
cantidad de opiniones, valores, gustos estéticos, conductas sociales…Es el
medio de comunicación social por excelencia, opera como un importante agente
socializador en los niños y las niñas. Esta socialización no es directa y la
falta de experiencias en la mayoría de ellos, así como la edad madurativa de
cada uno, están determinando el tipo de interpretación que realizan de todo lo
que ven en la pantalla. Algunos programas ponen en peligro la propia existencia
y el propio equilibrio psicológico o físico del telespectador (el problema de
la anorexia y los modelos de héroes y heroínas a imitar por la juventud), o
favorecen una formación o actitud negativa frente a la vida y a la sociedad
(imágenes que refuerzan la idea de que todo vale para conseguir los fines, del
valor del tener sobre el ser, etc.)
No abandonemos a los niños y niñas solos
frente a estas experiencias televisivas, porque no es lo mismo la violencia
vista por un niño o una niña que posee un conflicto familiar, va mal en el
cole… que otro, donde los padres discuten los mensajes con ellos y se
reflexiona estos mensajes en el aula.
Según unos trabajos de Feilitzen, los
niños se fiaban más de las noticias de la TV que de sus padres, periódicos,
radio… porque “en ellas puedes ver con tus propios ojos lo que está pasando”.
Por otra parte, la locuacidad del medio
publicitario no se puede contestar.
Sus mensajes, además, poseen connotaciones psicológicas y
sociológicas que “enganchan” fuertemente con la personalidad de los más
pequeños. La imagen posee una fuerza de credibilidad impresionante en el mundo
infantil y juvenil como lo demuestra la sugestión que supone para un pequeño ver a un niño que vaya
vestido de camionero dentro de un camión de verdad. Esa es “la verdad de la pantalla”.
Por ello hemos de enseñar a los futuros
ciudadanos pautas de interpretación y de análisis de la cultura audiovisual.