Evolución histórica de la organización

Justicia y Paz como organismo eclesial nace como consecuencia del Concilio Vaticano II y la sensibilización de los diferentes estamentos católicos hacia una temática de creciente interés y permanente actualidad a nivel universal, abordando temas tan fundamentales como la justicia, los derechos humanos y la paz.

 

Nada más crearse la Comisión Pontificia de Justicia y Paz se estimó oportuno desde el Vaticano invitar a las diferentes Conferencias episcopales para que crearan su propia Comisión estatal con el fin de realizar una tarea permanente y más próxima a la realidad y situaciones concretas de cada país.

 

El episcopado español sensible ante la propuesta, asume el compromiso del nacimiento de la Comisión de Justicia y Paz de España en 1968 y designa como presidente al entonces obispo de Huelva, monseñor González Moralejo, tal y como se estaba haciendo en las nuevas comisiones estatales.

 

España en ese momento estaba avanzando hacia la transición política y la situación de las relaciones Iglesia-Estado parecía cada vez más conflictiva. Pablo VI sugirió a la Conferencia Episcopal que nombrase presidente de la recién creada Comisión de Justicia y Paz a un laico, político cristiano de su absoluta confianza, Joaquín Ruiz Jiménez, ya que consideraba que tenía una especial preparación para liderar el desarrollo de las tareas de la comisión en ese momento histórico de nuestro país.

 

Los obispos aceptaron la sugerencia y Joaquín pasó a dirigir la Comisión a los pocos meses de ser creada.

 

El presidente que le sustituyó fue otra gran personalidad humana y cristiana, Joan Gómis que era el presidente de la Comisión Justicia y Paz de Barcelona, la primera que se había creado a nivel diocesano en España y que venía realizando una espléndida tarea durante varios años. Después de la Comisión de Barcelona, en algunas diócesis, se crearon sus comisiones diocesanas.  

 

La evolución histórica puede leerse en el documento adjunto que fue escrito con motivo de la celebración del 40º aniversario de esta Comisión General de Justicia y Paz.

 

Pliego

 

Tras la celebración del 40º aniversario de Justicia y Paz en España en 2008, la Comisión General ha seguido trabajando en todas las cuestiones relacionadas con los derechos humanos y la dignidad de la persona, teniendo en cuenta las necesidades más urgentes de cada momento. Algunos de estas cuestiones se han tratado en las Jornadas anuales de la Comisión. Así, 2008 y 2009 pusieron fin al tema trienal de las Jornadas iniciadas en 2007, centradas en la reflexión sobre el consumo responsable. La grave incidencia de la crisis económica en nuestro país puso la atención sobre la crisis financiera, medioambiental y social en las Jornadas entre 2010 hasta 2012 y en los tres años siguientes (2013-2015) se abordó la cuestión del trabajo digno o trabajo decente con el análisis del mercado de trabajo y las condiciones laborales. La publicación de la encíclica Laudato Si’ sobre el cuidado de la casa común centró el tema de las Jornadas de 2016 hasta 2018 en la ecología integral. En la Jornada de 2018, además, se celebró el 50º aniversario de la constitución de Justicia y Paz España. Las elecciones europeas el pasado mes de mayo motivaron el último de los temas de la Jornada, en la que se analizó el papel de Europa en la construcción de la paz y el bien común.

 

Además de la pertenencia a Justicia y Paz de Europa en los últimos años ha reforzado el trabajo en común con otras entidades de Iglesia estando presente en las redes de Cultura de Paz, ¡no a las armas!; Enlázate por la Justicia; Foro de Laicos; Grupo Intereclesial contra la Trata;   Iglesia por el Trabajo Decent e  y Migrantes con Derechos. Ha continuado en las organizaciones de la sociedad civil en las que estaba presente como la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, la Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos - España (con estatuto consultivo especial ante el Comité Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas), y la Plataforma de Cooperación Internacional para Inmigrantes Indocumentados (PICUM). Desde finales de 2018 se ha integrado en la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN).