Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

01.09.2018 09:00

Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación de 2018

 

Cada primer día de septiembre, desde 2015, se celebra esta Jornada Mundial junto a la Iglesia ortodoxa, invitando a la participación de todas las realidades ecuménicas:

"La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará anualmente, ofrecerá a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos. La celebración de la Jornada en la misma fecha que la Iglesia Ortodoxa será una buena ocasión para testimoniar nuestra creciente comunión [...]. Vivimos en un tiempo en el que [...] afrontamos idénticos e importantes desafíos, y a los que debemos dar respuestas comunes, si queremos ser más creíbles y eficaces. Por esto, espero que esta Jornada pueda contar con la participación de otras Iglesias y Comunidades eclesiales y se pueda celebrar en sintonía con las iniciativas que el Consejo Ecuménico de las Iglesias promueve sobre este tema". (Francisco, 6-08-2015)

 

Textos de la Agenda Latinoamiercana 2017:

 

"La Tierra es un maravilloso y gran organismo vivo, con una larga historia de procesos de evolución. Somos parte de esta compleja y rica red de relaciones que hacen posible y mantienen la gran diversidad de vida en nuestro planeta. Nuestro propio cuerpo nos recuerda nuestro vínculo profundo con la Tierra al estar constituido por los elementos del planeta. En la Tierra todo está relacionado y las relaciones ecológicas se caracterizan por la interacción e interdependencia para el bien del conjunto".

Brigit Weiler, Sta. Mª de Nieva y Lima (Perú)

 

"La propuesta fundamental de los textos bíblicos es la propuesta de vínculos, interrelaciones, en función de una «vida abundante». Con otros términos, pero con la misma dinámica: se orienta en la línea del Sumaq Kawsay de nuestros pueblo andinos; el buen vivir que pasa por el buen convivir. Somos parte de un «gran todo» dentro del cual nos movemos y somos. Es una «relación de todo con todo», igual que sucede en nuestro Sistema Solar, y en el infinito Universo que nos sostiene.
Los textos bíblicos no se orientan al más allá, sino al más acá; no se orientan a una salvación que viene del cielo y lleva al cielo, sino una nueva manera de vivir que permite el crecimiento de la vida cada vez más abundante".

Juan Bosco Monroy, Lima (Perú)