Boletín nº 49 La esperanza de las personas más pobres nunca se frustrará

Boletín nº 49 La esperanza de las personas más pobres nunca se frustrará

Noviembre 2019

 

Queridos amigos, queridas amigas,

 

El VIII Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en España constata que la exclusión social se enquista en la estructura de nuestro país. Hoy en día, el número de personas en esta situación alcanza los 8,5 millones, o lo que es lo mismo, el 18,4 % de la población. En este contexto, el Mensaje del papa Francisco para la III Jornada Mundial de los Pobres, del 17 de noviembre, recuerda que «“La esperanza de los pobres nunca se frustrará” (salmo 9). Las palabras del salmo se presentan con una actualidad increíble. Expresan una verdad profunda que la fe logra imprimir sobre todo en el corazón de las personas más empobrecidas: devolver la esperanza perdida a causa de la injusticia, el sufrimiento y la precariedad de la vida».

 

Desde el 1 de septiembre al 27 de octubre la Iglesia ha vivido un tiempo intenso de oración, diálogo y conversión ecológica. Se inició con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación terminando con el Sínodo de la Amazonía. «Dios vio que era bueno. La mirada de Dios, al comienzo de la Biblia, se fija suavemente en la creación». Desafortunadamente, lo que fue creado como algo bueno se ha convertido en algo explotable por la codicia humana. El Sínodo para la Amazonía nos anima a tener una actitud de escucha activa hacia la madre Tierra y sus habitantes, invitándonos a vivir una ecología integral como parte esencial de nuestra fe y compromiso cristiano.

 

La vida en Eslovaquia tras treinta años de la caída del Telón de Acero, buscando al mismo tiempo la mejora de la convivencia en Europa, ocupó el Seminario Internacional y la Asamblea General de Justicia y Paz de Europa, celebrados del 11 al 14 de octubre en Bratislava. La libertad, la justicia y la reconciliación requieren algo más que la eliminación de las fronteras de alambres de púas de los tiempos comunistas. La libertad es un proyecto inacabable en el que debemos trabajar día tras día.

 

El 25 de noviembre es una jornada de denuncia y reflexión en la que cifras, registros oficiales y datos nos vuelven a sobrecoger, donde se visibiliza y subraya que la violencia ejercida contra las mujeres y las niñas en todo el mundo constituye una brutal violación de los derechos humanos, una de las más cruentas discriminaciones de género por tratarse de una violencia que se dirige contra la mujer por el hecho mismo de serlo.

 

Las actividades de los distintos grupos de trabajo y campañas en las que participamos se resumen en la contraportada. Existen numerosas realidades de injusticia, enfrentamiento, precariedad y vulnerabilidad en nuestras sociedades y en nuestro mundo. ¡Bienaventuradas las personas que siembran signos tangibles de esperanza!