Contribución de Justicia y Paz a los Objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible

Contribución de Justicia y Paz a los Objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible

El papa Benedicto XVI aseguraba en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2009:  

«La comunidad cristiana no dejará de asegurar a toda la familia humana su apoyo a las iniciativas de una solidaridad creativa, no sólo para distribuir lo superfluo, sino cambiando «sobre todo los estilos de vida, los modelos de producción y de consumo, las estructuras consolidadas de poder que rigen hoy la sociedad».

Esto significa que para las personas cristianas forma parte de nuestro escenario y proyecto de vida una economía que no arruine la casa común, reduciendo nuestra huella ecológica por solidaridad con la humanidad futura.

Lo que forma parte de los principios básicos de la ética cristiana está suponiendo una gran transformación de carácter mundial. En septiembre de 2015 se estableció por Naciones Unidas la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta Agenda reemplazó a los Objetivos de Desarrollo del Milenio establecidos por Naciones Unidas en septiembre del año 2000 cuando el papa Juan Pablo II promovía la campaña del Jubileo para la condonación de la deuda externa.

La agenda de los Objetivos de Desarrollo del Milenio estaba enfocada hacia los países empobrecidos y contaba con compromisos y obligaciones para las autoridades de los Estados. En cambio, la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible se dirige a todas las naciones y precisa no solo del compromiso y del trabajo de los Estados sino de las empresas privadas, las ONG, las instituciones educativas, las Iglesias y de todas las personas. La Agenda 2030 requiere organizaciones y personas comprometidas, capaces de liderar su avance, comprometidas con un cambio profundo de los hábitos de consumo, de producción y de relación. Es fundamental la cooperación de los poderes políticos, económicos y sociales para lograr un planeta ambiental y socialmente incluyente.

La Agenda 2030 es más comprensiva e integral, entiende el desarrollo como un proceso multidimensional que agrega la dimensión social, económica y ambiental. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible promueven la acción colectiva y la acción local en un ejercicio de creatividad e innovación, buscando respuestas sociales y opciones técnicas a los problemas de la pobreza, la desigualdad y la lucha contra el cambio climático.

Las personas cristianas estamos llamadas en esta Agenda a la innovación y a la coherencia. Nos jugamos la fidelidad a Jesucristo. Como decía el Concilio Vaticano II, «Cristo revela al ser humano lo que es el ser humano» (Gaudium et spes, 22).

En este camino, la Comisión General de Justicia y Paz (CGJP) lleva años trabajando por la sostenibilidad ambiental, social y económica. En primer lugar, quiero destacar el trabajo por el objetivo número ocho: Trabajo decente y crecimiento económico. La OIT ha agradecido el trabajo de organizaciones cristianas para la incorporación de este objetivo a la Agenda que en España se ha traducido en el nacimiento de la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente con el apoyo de multitud de entidades cristianas. Este año la campaña de Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente ha incidido en la responsabilidad de la Iglesia en que el trabajo sea decente en todas sus instituciones. No cabe duda de que, como Iglesia, debemos ser coherentes con nuestros principios y valores y con ellos atender no solo a las responsabilidades laborales sino a las responsabilidades civiles, penales, tributarias y medioambientales.

De cara a la ecología integral, los objetivos de desarrollo sostenible que más directamente inciden son el objetivo 13 (acción por el clima), el objetivo 14 (vida submarina) y el objetivo 15 (vida de ecosistemas terrestres). También guardan relación el objetivo 6 (agua limpia y saneamiento), el objetivo 7 (energía asequible y no contaminante), el objetivo 9 (industria, innovación e infraestructura), el objetivo 11 (ciudades y comunidades sostenibles) y el objetivo 12 (producción y consumo responsables).

En torno a estos objetivos, la CGJP ha dedicado un trienio (2016-2018) con jornadas en Murcia, Madrid y Palencia: «Ecología y ética social»,  «Si cuidas el planeta, combates la pobreza» y «Medio rural, una apuesta de vida». Fruto de estas jornadas que han permitido abordar el estudio y la profundización de la encíclica Laudato Si' sobre el cuidado de la casa común, vio la luz la publicación «Ecología en tres dimensiones».

Con anterioridad, la CGJP publicó sobre estas cuestiones: «Consumir en clave de derechos humanos», de Isabel Cuenca Anaya y Emilio José Gómez Ciriano;   la obra colectiva «Si quieres la paz, cuida la Tierra», la monografía «Crisis medioambiental y crisis económica» y el texto «Consumo y medio ambiente», de Isabel Cuenca Anaya.

En Madrid, desde 2016, celebramos durante el mes de septiembre una oración ecuménica por el cuidado de la creación: «Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación», «Custodios del Agua», «Custodios del Aire» y en 2019 «Custodios de la Biodiversidad».

Asimismo, la Conferencia Episcopal Española, a través de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, ha constituido un grupo de trabajo sobre ecología integral del que la CGJP forma parte. Esta iniciativa ha organizado tres seminarios anuales desde 2017 que se han celebrado en la sede de la Fundación Pablo VI. El Seminario Internacional de Justicia y Paz de Europa, en 2018, en la ciudad de Barcelona, abordó el tema del agua: «Agua: Fuente de vida, derecho humano y la responsabilidad por parte de Europa».

Un capítulo muy importante es la cooperación que mantenemos con la iniciativa Enlázate por la Justicia, integrada por Cáritas, CEDIS, CONFER, Manos Unidas, REDES y la CGJP. En esta red continúa la campaña «Si cuidas el planeta combates la pobreza» que aborda la totalidad de los objetivos de desarrollo sostenible, incluidos los ya mencionados: el primero (fin de la pobreza), el segundo (hambre cero), el tercero (salud y bienestar), el cuarto (reducción de desigualdades), el quinto (igualdad de género), el décimo (reducción de las desigualdades), el decimosexto (paz, justicia e instituciones sólidas) y el decimoséptimo y último (alianzas para lograr los objetivos).

Con todo este trabajo la CGJP, fiel a su misión, quiere contribuir a la construcción de un planeta ambiental y socialmente incluyente siendo coherente con los fines para los que fue creada tras el Concilio Vaticano II.

Francisco Javier Alonso Rodríguez, presidente Justicia y Paz