España estrena Ingreso Mínimo Vital (II)

España estrena Ingreso Mínimo Vital (II)

El Ingreso Mínimo Vital de España (IMV): objetivos, características, beneficiarios, cuantías.

 

El objetivo principal del IMV es: “prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de las personas que vivan solas o integradas en una unidad de convivencia, cuando se encuentren en una situación de vulnerabilidad por carecer de recursos económicos suficientes para la cobertura de sus necesidades básicas”.

El IMV se considera un derecho subjetivo que garantiza un nivel mínimo de renta a personas vulnerables.

Los beneficiarios son personas mayores de 25 años y menores de 65, que vivan solas o en unidades de convivencia. También cubre a las personas víctimas de explotación sexual, maltratadas y a mujeres víctimas de violencia de genero.

El principal requisito de acceso es el de tener “residencia legal y efectiva en España o haberla tenido durante el año anterior”.

 

La “cuantía mensual de la prestación de ingreso mínimo vital que corresponde a la persona beneficiaria individual o a la unidad de convivencia vendrá determinada por la diferencia entre la cuantía de la renta garantizada y el conjunto de todas las rentas e ingresos de la persona beneficiaria o de los miembros que componen esa unidad de convivencia del ejercicio anterior”. Para el ejercicio 2020 la cuantía anual de renta garantizada en el caso de una persona beneficiaria individual es de5.538 € y de 12.184 €cuando sean cuatro adultos y un niño. Para la determinación de las cuantías de las unidades de convivencia se aplicará una escala de incremento.

El IMV nace con duración indefinida “mientras subsistan los motivos que dieron lugar a su concesión”. Lo financiará la Seguridad Social.

 

El Ingreso Mínimo Vital: justificación y aspectos críticos

Aunque es demasiado pronto (el RDL es de 29/5/20) para valorar sus impactos (número de beneficiarios, prestaciones que recibirán, duración de los subsidios, conexión con el mercado de trabajo o con la formación), si es posible conocer opiniones de especialistas y académicos que se pueden consultar en la amplia bibliografía disponible.

Hay amplio consenso en afirmar que el IMV es una herramienta poderosa y necesaria para rescatar de la pobreza y de la miseria a numerosos personas y hogares vulnerables que carecen de recursos suficientes para atender sus necesidades básicas. La Covid-19 ha agravado la situación económica y social de estos colectivos.También hay consenso en que puede mejorar la cohesión territorial de España, es decir reducir los desequilibrios territoriales de rentas y desigualdad porque el IMV elevará los niveles de ingresos de las personas situadas por debajo de los umbrales de pobreza. En teoría garantiza un ingreso mínimo anual de 5.538 € a una persona sin hijos (462 €/mes) y 12.184 €/año a cuatro adultos y 1 niño (1.015 €/mes), asumiendo que si reciben menos, compensará la diferencia. Resultados esperados: más cohesión, menos desigualdad y menos pobreza monetaria.

Según estimaciones del gobierno elIMV beneficiará a 2,3 millones de personas y 850.000 hogares en situación de pobreza y pobreza extrema; 1 millón saldrán de la pobreza extrema y medio millón caerán de la pobreza alta lo queen conjunto significaría una conquista histórica. El coste del primer año del programa será de 3.000 millones de €.

Al enfrentar estas cifras con la realizad las expectativas se enfrían tanto por la insuficiente cobertura demográfica como por la escasa dotación presupuestaria: ya hemos anotado que el número de personas en riesgo de pobreza en España y en Andalucía eran en 2018 de 10,0 millones y de 2,68 millones respectivamente y en pobreza severa de 3,2 millones y 831.000 personas. Solo en la provincia de Sevilla algún comentarista ha estimado en 200.000 el número de personas que podrían aspirar al IMV del Estado. En Sevilla capital se encuentran algunos de los barrios – con poblaciones significativas - más pobres de España.-¿Son suficientes los 3.000 millones de € presupuestados por el Gobierno Central para el primer año del IMV? El Informe de la AIReF de 2017 antes citado que dirigió Jose Luis Escrivá, en la actualidad Ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones (y máximo responsable del IMV), estimó que el coste fiscal de la Iniciativa Legislativa Popular seria en 2017 de 7.000 millones de € e incluso de 11.000 millones en caso de crisis grave y prolongada. En el año 2018 el coste total de las rentas mínimas de inserción de las CCAA fue, según el Ministerio de Sanidad, de 1.519 millones de € según una distribución muy desigual que salvoen el País Vasco (el mayor presupuesto de una Comunidad Autónoma), apena ha tenido impactos significativos en la reducción de la pobreza en los respectivos territorios.

 

Los argumentos sobre el Ingreso Mínimo Vital a medio y largo plazo están más divididos

Entre los más citados se encuentran los siguientes: Efectos negativos sobre la oferta de trabajo de los beneficiarios delIMV; Efectos negativos sobre la economía sumergida; Efecto llamada; Efecto presupuestario; Efectos sobre los programas sociales de otras administraciones.

 

Efectos negativos sobre la oferta de trabajo de los beneficiarios delIMV

Algunos especialistas mantienen que prestaciones sociales e inserción laboralpresentan una relación inversa: más incentivos menos inserción. Encontrar un empleo razonablemente remunerado en barrios y municipios con elevadas tasas de desempleo, no es en absoluto tarea fácil por la sencilla razón de que la demanda de trabajo es escasa y a veces inexistente. Las gentes tienen que emigrar si quieren trabajar o esperar que el IMV pague parte de sus facturas y el sustento. La incógnita es saber si el IMV enfría o no la búsqueda de empleo o si  el parado acepta el que le proporcione el mercado o las Agencias Públicas de Colocación.Desde luegoestas agenciasestán para facilitar la búsqueda de empleo de los desempleados pero sus resultados, como es de sobra conocido, son muy modestos. El IMV podría ser un buen argumento para modernizarlas. También la Formación Profesional  necesita revisar su rol en el mercado de trabajo. Potenciar la Formación Profesional Dual podría ser parte de la solución.

 

Efectos negativos sobre la economía sumergida.

La economía sumergida representa un elevado porcentaje del PIB de los países avanzados (España: +/-18%).Las consecuencias son conocidas: reducción de los ingresos fiscales con los correspondientes incrementos del déficit público y de la deuda;reducción de los ingresos de la Seguridad Social con consecuencias negativas para los desempleados y los subsidios sociales. El IMV cubre la diferencia entre un ingreso/salario escaso y el ingreso de 462€/1.015€ que garantiza el programa; funciona, por lo tanto, como un complemento. Podría ocurrir que trabajadores con escasos ingresos pero legalesdecidieran no continuar trabajando o pasar a la economía sumergida, total o parcialmente.

 

Efecto llamada.

El efecto llamada viene a ser como “una caja de pandora” en la que se encuentra de todo y también lo atractivo de recibir un subsidio al que tienes legalmente derecho.

 

Efecto Presupuestario

Anteriormente se ha comentado la posible insuficiencia presupuestaria (3.000 millones de €) para atender, con holgura, los objetivos previstos con el IMV. La Seguridad Social incrementará su déficit e indirectamente también, los crónicos desequilibrios del Presupuesto General del Estado.

 

Efectos sobre los programas sociales de otras administraciones

Ya se ha comentado que todas las CCAA españolas y los Ayuntamientos tienen un complejo mosaico de programas sociales y en concreto las CCAA tienen competencias exclusivas sobre sus rentas mínimas de inserción. El IMV del Estado contempla mecanismos de armonización y coordinación orientados a intercambiar información y transparencia. Algunas CCAA tendrán que asumir costes adicionales para gestionar/cogestionar la avalancha de peticiones del programa estatal.

 

Final

El ingreso mínimo vital del Estado tiene como principal finalidad erradicar la pobreza de hogares y perceptores cuyos ingresos están por debajo de los umbrales de riesgo de pobreza.Más asequible parece el objetivo de eliminar la pobreza severa/extrema. Se trata, en ambos casos, de un desafío descomunal que nace con un presupuesto probablemente insuficiente y en el contexto de una variedad de rentas mínimas de inserción de las CCAA también infradotadas y con impactos modestos en la reducción de la pobreza.La principal amenaza del ingreso mínimo vital puede que sea que sus beneficiarios se desvinculen de la inserción laboral lo que podría dar lugar a la “trampa de la pobreza”, es decir a una situación en la que se mantiene la pobreza.

 

                                                           Alfonso Rodriguez Sánchez de Alva

                                                           Profesor jubilado de la Universidad de Sevilla