Paraísos fiscales

Paraísos fiscales

En primer lugar debemos indicar cuál es el origen del término “Paraísos Fiscales”. Proviene de una mala traducción del original en inglés: “Tax Haven”. En efecto la palabra Haven (guarida, refugio) se confundió con la muy similar Heaven (cuyo significado es cielo, paraíso). Vemos por lo tanto que el error de traducción al español ha desviado el sentido original con el que se designa (en inglés) los territorios a los que van a parar enormes cantidades de dinero con el fin de evadir o eludir los impuestos a que estarían sometidos en los países de origen.

 

Como el binomio Paraísos-Fiscales ha calado profundamente en la sociedad, quizás sea tarde para cambiar su uso por el más ajustado de Guaridas-Fiscales; pero ello no es óbice para que cuando leamos o escuchemos cualquier cosa sobre los paraísos fiscales tengamos claro lo que en realidad son: Auténticas guaridas donde esconden el dinero las empresas y los individuos que de manera insolidaria pretenden no pagar o pagar una cantidad ridículamente baja en impuestos, escamoteando la contribución solidaria a la que están obligados moral y legalmente por sus respectivos países.

 

Conviene ahora preguntarnos de dónde procede el dinero que acude a refugiarse en estos territorios. La contestación inmediata es: De la comisión de todo tipo de delitos. El tráfico de drogas y armas, la corrupción, los negocios con pago en dinero “negro”, la parte de dinero y otros activos financieros que se han obtenido de forma legal por empresas e individuos pero por los que  no se quiere pagar los impuestos que legalmente deberían ingresar en los países en los que se han realizado la actividad que ha producido los beneficios.

 

Todos ellos pretenden una cosa: Blanquear el dinero para que regrese al circuito económico una vez  “perdido el rastro” de su origen a través de “infinitas” transacciones entre empresas pantalla (sin ninguna actividad económica) con el uso de facturaciones falsas.

 

Pero el blanqueo no es la única actividad delictiva. La parte del dinero que no “quiere” regresar al circuito una vez blanqueado, se queda en el paraíso fiscal para ser invertido la mayor parte de las veces en actividades criminales como son el tráfico de armas y drogas, extracción de minerales de sangre, trata de mujeres y niños con fines de prostitución, actividades de la mafia y  del crimen organizado. 

 

¿Es posible dimensionar el volumen de esta actividad?  Parece muy difícil si no imposible dada la naturaleza oculta de los vaivenes que sigue el dinero a través de las empresas pantalla que figuran a nombre de testaferros (personas que prestan su nombre para figurar en ese tipo de empresas a cambio de una pequeña cantidad de dinero). No obstante sí se han realizado estudios para estimarla. Estos análisis dan cifras mareantes por encima de 10 billones de dólares.

 

LOS PAPELES DE PANAMÁ

 

El día 3 de abril de 2016 se publicó por un consorcio de periodistas (cerca de 400) lo que se ha venido a conocer por “los papeles de Panamá”.

 

¿En qué consisten estos “papeles”?  Digamos en primer lugar que son el producto de una filtración que recibió el periodista Bastian Obermayer (del periódico alemán Süddeutsche Zeitung) proveniente de una persona que se identificaba como “John Doe” (que en castellano vendría a ser como Fulanito de Tal), el cual exigía usar medios completamente seguros para su envío dada la trascendencia del contenido. Una vez asegurada la confidencialidad de la información y recibida en el periódico alemán se apreció que la magnitud de los datos recibidos era tal (más de 11 millones de documentos) y de carácter global (afectaba a más de 150 países) que decidieron compartir la información con más periodistas y periódicos.

 

Por todo ello se decidió constituir el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés) formado por unos 400 periodistas de 70 países. Todos ellos se comprometieron al análisis (que duró 9 meses) de la información bajo un estricto compromiso de no publicación hasta una fecha convenida, en la que todos al tiempo revelarían al unísono la información relevante para cada país. Esta fecha fue día 3 de abril del  año 2016. (Por cierto el Foro Social Mundial –FSM- propuso en la pasada reunión en Montreal esta fecha como día mundial de la Lucha Contra los Paraísos Fiscales).

 

La transcendencia de la información una vez publicada reveló actuaciones delictivas de personalidades y empresas de diversos países y que provocaron dimisiones. El propio Consorcio informa que “el contenido afecta a 12 jefes de Estado o primeros Ministros, 128 políticos, 61 familiares o socios cercanos a líderes políticos, empresarios, deportistas y actores”. También informa el Consorcio de que en los documentos aparecen más de 200.000 sociedades, fundaciones y fondos de inversión que tienen sus sedes en 21 países que se consideran paraísos fiscales, de los documentos se puede deducir que el 80% de las sociedades que aparecen reflejadas ni siquiera son, en su origen, panameñas.

 

El conjunto de los documentos filtrados muestran un mundo “offshore”, paralelo a la legalidad y se aprecia cómo funciona una auténtica industria de la evasión, elusión y blanqueo de dinero propiciada desde los principales bancos, bufetes de abogados y gabinetes de asesores fiscales, éstos sí, situados fuera de los territorios considerados cómo paraísos fiscales. En resumen, estos “papeles” muestran, como lo denominó la eurodiputada española Maite Pagazaurtundúa como “el lado oscuro de la globalización”. 

 

La siguiente pregunta sería: ¿de dónde proceden todos estos documentos?

 

La contestación es: de un solo despacho de abogados radicado en Panamá conocido con el nombre de Mossak Fonseca. Sí, han leído bien, un solo despacho, que además no es el más importante de los que operan en ese país (en realidad ocupa el 4º lugar por volumen de negocio). Por otra parte Panamá no es ni mucho menos el “paraíso fiscal” que más actividad despliega. Entonces, teniendo en cuenta estos dos datos, un solo país y un solo despacho, y el volumen de información obtenido de los datos publicados, nos podemos hacer una idea del gigantesco volumen que el delito fiscal alcanza a nivel mundial.

 

Como anteriormente hemos señalado, el FSM declaró el día 3 de abril como la “jornada mundial de la lucha contra los PF. Con tal motivo la Plataforma por la Justicia Fiscal (en la que Justicia y Paz participa activamente) ha organizado en los dos últimos años actividades con este motivo. Concretamente lo realizado este año ha consistido en lo siguiente:

  1. Concentración en la plaza de Callao el día 3 de abril a la que asistieron numerosas organizaciones que mostraron su apoyo.
  2. Mesa redonda (el día siguiente) en la Universidad Pontificia de Comillas, con el título: “Cuando decir la verdad puede costarte la vida”. Participaron periodistas de distintos medios y también estaba prevista la intervención de Hervé Falciani,  autor de la famosa “lista Falciani”, que permitió destapar en su momento numerosos casos de fraude fiscal en bastantes países, entre ellos el nuestro. Como es conocido por la publicación en los medios, Falciani fue detenido antes de comenzar el acto atendiendo a una demanda del gobierno suizo.
  3. El día 13 de abril, acto en el Congreso de los Diputados con el título “Un Parlamento responsable”. En él se instó a los diputados participantes a que definieran con claridad los criterios de cada partido para la elaboración de las listas de los países considerados PF. También participaron dos eurodiputados que informaron de la actividad sobre este tema en Bruselas.
 

La Plataforma por la Justicia Fiscal, que ha cumplido ya dos años de actividad, está formada por un conjunto de organizaciones de la sociedad civil (Oxfan, Alianza Española contra la pobreza, Attac, Gestha, USO, UGT, CCOO, EAPN, CECU, Economistas sin fronteras, Inspiration, Redes Cristianas, y nosotros la Comisión de Justicia y Paz). La plataforma impulsa debates, acciones y contactos con diputados y las diferentes Administraciones encaminados a conseguir una fiscalidad justa y suficiente.

 

Una última reflexión: Aunque la dimensión de la evasión fiscal que suponen  los paraísos fiscales es enorme, como ha quedado expuesto en el presente trabajo; no deberemos olvidar que la evasión fiscal también tiene lugar en nuestro país sin necesidad de estar conectada con los PF. Esta evasión se produce tanto a nivel de sociedades mercantiles como a nivel individual, cuando no se declaran todos los ingresos  generados, ocultando al fisco parte de ellos. Lo cual en primer lugar es una muestra de insolidaridad con el resto de la sociedad pero también y en segundo lugar un dinero negro que al blanquearlo para devolverlo al flujo monetario del país se comete uno o varios delitos (nuevos pagos en negro, falsificación de facturas, etc...). Sobre esta importante materia volveremos en un próximo trabajo.

 

Luis Zurdo y Jose Luis Cantero  
Justicia y Paz de Madrid

 

 

Tema: Paraísos fiscales

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