Una historia de apuesta por lo rural, Alejandro Martínez y Mila García

Una historia de apuesta por lo rural, Alejandro Martínez y Mila García

En 2003 Mila y yo decidimos convivir y optar por un modo de vida tras un proceso de reflexión compartida. Acompañados por otras personas, y desde nuestra espiritualidad cristiana, elegimos un proyecto de vida en el que continuamos 15 años después. Las razones que nos llevaron a apostar por el medio rural fueron:

 

  1. La solidaridad, pues entendemos que desde nuestras profesiones, ingeniero forestal y educadora social, podemos aportar algo a la construcción de una nueva sociedad rural.
  1. El modo de vida,  cercano a la naturaleza,  fuente de vida,  de espiritualidad y de libertad.
  1. También apostamos por un modo de vida ecologista.  Construimos nuestra casa y el enfoque vital desde los valores del ecologismo, la sencillez, el desapego, la libertad, la austeridad y la autogestión.
  1. El emprendimiento en la economía social,  porque creemos que para transformar la sociedad hay que construir empresas y espacios económicos regidos por unos valores más humanos, que saquen lo mejor de las personas, de los recursos naturales y del patrimonio social de cada lugar, de cada pueblo y comarca.

 

Hemos recorrido un largo camino hasta el momento actual y hasta la puesta en marcha de nuestras dos iniciativas laborales.

 

La mía propia,  Agresta Sociedad Cooperativa, es una consultora medioambiental, cooperativa de trabajo, que vinculada a otras redes y a otras empresas de la economía social nos da cobertura a más de 50 técnicos por todo el territorio español. Trabajamos gestionando el mundo forestal, en una clave de financiación ética, de igualdad interna, de equidad salarial y de democracia de empresa.

 

Así Agresta es hoy una consultora de los/as cooperativistas,  y cada persona tiene un voto, un protagonismo, una implicación personal en una apuesta firme por un modelo que permita la conciliación de la vida y del trabajo realizado.

 

En el caso de Mila, tras una andadura en trabajos de realización de talleres y  formación de personas adultas, acaba apostando por la promoción del cooperativismo y el trabajo social con mujeres rurales, a través de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR). Está especialmente vinculada con una iniciativa de comida a domicilio, que posibilita a 100 personas dependientes de los distintos pueblos dispersos de la comarca, seguir viviendo en sus hogares sin tener que irse a residencias o a la ciudad. Cada día  son visitadas por personal profesional, que no sólo les lleva la comida sino que también les presta la atención necesaria.

 

Valoramos con orgullo el modo en el que fuimos aprendiendo a ser rurales y nos fuimos integrando en la cotidianidad de los pequeños pueblos de Castilla, superando las dificultades y limitaciones. Con la auténtica experiencia del devenir de los últimos años, renovamos ahora nuestra apuesta en un momento de mayor madurez, educando dos hijas, ya casi adolescentes, que también aman su pueblo.

 

Ahora nos encontramos en un gran momento personal, abiertos a nuevas etapas y retos, que acometeremos con apertura y profundidad en agradecimiento a los regalos que la vida nos va dando.

 

Además de las conclusiones positivas compartidas está la sensación de que se puede vivir en el pequeño mundo rural castellano en apertura a la globalidad al mismo tiempo, gracias a las nuevas tecnologías y a la mentalidad moderna plural y universal, en la que nos hemos ido configurando.

 

 Las principales dificultades y limitaciones que tuvimos que vencer, como casi siempre, han sido nuestras propias resistencias, nuestra falta de confianza en que al final todo va llegando, en vivir sin miedo al fracaso puesto que no hay nada que lograr.

 

Alejandro Martínez y Mila García
Renedo de la Vega (Palencia)

 

Tema: Una historia de apuesta por lo rural

valorar la vida rural

Mercedes Loring Miró | 28.07.2018

Me parece un gesto genial y muy urgente, devolver los valores a la vida rural. Y como los Españoles hemos huido de los pueblos a las Capitales, es la gran oportunidad para ofrecer a los inmigrantes que estarían encantados de tener dónde vivir y poder ganarse la vida.

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