Ante la grave situación que atraviesa Irán

15.01.2026

Desde Justicia y Paz expresamos nuestra profunda preocupación por la escalada de tensiones sociales, económicas y geopolíticas que amenazan la vida, la estabilidad y la paz en la región. Las movilizaciones de amplios sectores de la ciudadanía reflejan un deterioro significativo de las condiciones de vida, marcado por la inflación, la devaluación de la moneda, la sequía, la crisis energética y el impacto acumulado de duras sanciones internacionales. Estas protestas, iniciadas de forma pacífica, han derivado en episodios de violencia que han provocado víctimas y una creciente polarización.

Condenamos toda forma de violencia, tanto la ejercida contra manifestantes pacíficos como los actos vandálicos y criminales que ponen en peligro a la población civil. Al mismo tiempo, alertamos sobre la dificultad de contrastar informaciones procedentes de un contexto altamente polarizado, donde la manipulación informativa y las restricciones a la comunicación impiden una evaluación objetiva y veraz de los hechos.

Recordamos que la situación actual no puede entenderse sin su trasfondo histórico, marcado por décadas de injerencias externas, golpes de Estado, autoritarismo y sanciones que han dañado gravemente la soberanía, el desarrollo y la cohesión social del país. Rechazamos toda intervención militar que agrave el sufrimiento de la población y eleve el riesgo de un conflicto regional de consecuencias imprevisibles.

Hacemos nuestro el llamamiento del papa León XIV, quien ha exhortado a la comunidad internacional el 11 de enero de 2026 a "cultivar con paciencia el diálogo y la paz", subrayando que solo mediante la diplomacia, la escucha y la búsqueda sincera del bien común es posible superar la violencia y la lógica de la confrontación.

Defendemos el respeto a la soberanía de los Estados y sostenemos que los problemas internos deben resolverse mediante procesos propios, con mediaciones honestas y conciliadoras. Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la vida y de los derechos humanos de todas las personas, especialmente de quienes más sufren la represión, la pobreza y la violencia. Instamos finalmente a las instituciones multilaterales a abandonar la indiferencia y a comprometerse activamente en la promoción del diálogo y de acuerdos efectivos en favor de la paz.

Comisión General Justicia y Paz