Una mirada a la realidad: un mundo armado necesitado de desarmarse
La mesa redonda titulada "Una mirada a la realidad: un mundo armado necesitado de desarmarse" reúne a dos referentes del movimiento por la paz que analizan el contexto actual de rearme mundial y proponen alternativas desde la sociedad civil y la no violencia. La sesión se abre con la intervención de Tica Font, investigadora y activista por la paz, que centra su exposición en el aumento del gasto militar y en las dinámicas económicas y políticas que impulsan la militarización.
Según su análisis, el mundo vive una competencia por la hegemonía global entre grandes potencias, especialmente entre Estados Unidos y China. Esta rivalidad se desarrolla en tres ámbitos principales: el económico, el tecnológico y el militar. En este contexto, las guerras no surgen de manera espontánea, sino que se preparan previamente mediante la construcción de enemigos, la reorganización de la economía hacia la industria militar y la difusión de discursos que justifican el rearme. En Europa, afirma, Rusia ha sido convertida en el enemigo que legitima el aumento del gasto en defensa.
Tica Font denuncia que esta preparación para la guerra implica enormes inversiones públicas en armamento y en la industria militar, lo que supone desviar recursos de otros ámbitos sociales. Señala el plan de rearme europeo que prevé movilizar cientos de miles de millones de euros para defensa, muchas veces mediante deuda pública o recortes en políticas sociales. También critica que gran parte del gasto militar europeo acaba beneficiando a la industria armamentística de Estados Unidos. Además, cuestiona la eficacia y la coherencia de estas políticas, ya que los países europeos acuerdan gastar más en defensa, pero no coordinan estrategias ni sistemas militares.
Frente a esta dinámica, propone que la sociedad civil mantenga una actitud crítica, denunciando la propaganda que presenta la guerra de forma abstracta o presentada en forma de espectáculo, ocultando el sufrimiento humano real. Recordar las consecuencias humanas y sociales de las guerras, afirma, es una forma fundamental de resistencia frente a los discursos que las normalizan.
En la segunda intervención, Martí Olivella profundiza en la tradición de la noviolencia y plantea la necesidad de desarrollar alternativas reales a la defensa militar. Explica que la cultura dominante ha educado a las sociedades para aceptar la guerra como forma legítima de defensa, mientras que apenas se han desarrollado estrategias de defensa civil no violenta. Según su planteamiento, la seguridad no debería basarse en la destrucción del enemigo, sino en la capacidad de la sociedad para resistir mediante la cooperación, la desobediencia civil, la movilización social y la protección de los derechos.
Olivella recuerda diversas experiencias históricas de resistencia no violenta frente a ocupaciones o regímenes autoritarios, como movimientos ciudadanos en Europa del Este, Filipinas o Palestina. Estas experiencias muestran que existen alternativas a la violencia, aunque han sido poco estudiadas y raramente promovidas por los gobiernos, que prefieren mantener el monopolio de la fuerza.
Ambos ponentes coinciden en que la guerra está profundamente vinculada a intereses económicos y a estructuras de poder que se benefician de la industria militar. Por ello, consideran imprescindible fortalecer la conciencia crítica de la ciudadanía y promover acciones cotidianas de resistencia: consumo responsable, información crítica, objeción fiscal al gasto militar, organización social y participación en movimientos por la paz.
En conclusión, la mesa redonda plantea que el rearme global no es inevitable, sino el resultado de decisiones políticas y económicas. Frente a esta tendencia, la sociedad puede construir alternativas basadas en la cooperación, la justicia social y la defensa civil no violenta, recuperando el protagonismo ciudadano en la construcción de la paz.
Secretaría técnica Comisión General Justicia y Paz


