Mesa redonda de experiencias: "La acción noviolenta como respuesta a las situaciones de conflicto"

07.03.2026

La mesa redonda aborda la acción noviolenta como una forma eficaz de responder a los conflictos, partiendo de la idea de que la paz no es ausencia de conflicto, sino el resultado de cómo se gestiona y transforma. Se subraya que, si la violencia se aprende, también puede aprenderse la paz, y que la noviolencia representa el "lado correcto de la historia".

Nicolás Paz expone la experiencia de organizaciones como Pax Christi Internacional, que trabajan globalmente promoviendo la noviolencia en contextos diversos: conflictos medioambientales en América Latina, formación en África o diálogo interreligioso en Asia. Destaca la importancia de "organizar la esperanza", es decir, convertirla en acción estructurada y colectiva.

Se plantea que, desde el cristianismo, la noviolencia no es una opción alternativa, sino la respuesta central del Evangelio. No es pasividad, sino una respuesta activa, incluso disruptiva, frente al mal. Además, se insiste en que la noviolencia no nace como teoría, sino desde experiencias reales de sufrimiento y conflicto.

La noviolencia se entiende en cuatro dimensiones: espiritualidad, estilo de vida, método de transformación social y ética universal. No solo se aplica a guerras o grandes conflictos, sino también a la vida cotidiana: familia, educación o relaciones sociales.

Respecto a la violencia, se identifican características clave: es instrumental, imitativa, aprendida y tiende a expandirse socialmente. Además, no existen pruebas claras de que la violencia sea eficaz para lograr objetivos más allá de sí misma. Se advierte también del error de tratar la violencia solo entre víctima y agresor, ya que es un fenómeno social que requiere respuesta colectiva.

En contraste, la investigación reciente demuestra que la noviolencia es más efectiva. Estudios como los de Erica Chenoweth y Maria Stephan evidencian que las campañas noviolentas tienen el doble de probabilidades de éxito. También se muestra que factores como la participación masiva, la organización, la formación y el apoyo internacional aumentan su eficacia. Asimismo, se destaca que la noviolencia puede salvar vidas incluso en contextos de guerra.

Desde la práctica, se proponen acciones concretas: crear comunidad, fomentar la participación, visibilizar experiencias positivas, formar en noviolencia y "poner el cuerpo", es decir, implicarse activamente en las luchas sociales. También se subraya la importancia de desarmar el lenguaje y evitar la polarización.

Las intervenciones posteriores aportan experiencias prácticas: 

Desde el movimiento del Arca, el activista Jesús Carlos Esteban expone la experiencia del movimiento del Arca, inspirado en las ideas de Gandhi y en tradiciones religiosas que promueven la noviolencia. Este movimiento busca vivir de forma coherente con sus principios mediante comunidades basadas en la sobriedad, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos. Para sus miembros, la noviolencia implica aceptar el sufrimiento sin responder con agresión y desarrollar un profundo autocontrol personal.

Desde América Latina, María Belén Garrido presenta el trabajo del Instituto Regional para el Estudio y la Práctica de la Acción Noviolenta Estratégica en las Américas, que promueve la noviolencia mediante formación, investigación y difusión. Sus proyectos incluyen cursos, blogs, podcasts y redes internacionales. Han logrado capacitar a miles de personas y visibilizar experiencias en contextos de represión, extractivismo o autoritarismo. Sin embargo, enfrentan desafíos como la falta de visibilidad, la narrativa dominante que legitima la violencia y la escasez de recursos.

Finalmente, Pablo San José presenta el trabajo del grupo antimilitarista Tortuga que desde hace décadas promueve  la desmilitarización social. Su trabajo incluye acciones directas noviolentas, educación para la paz, objeción fiscal al gasto militar y promoción de alternativas económicas y sociales. Defienden una concepción amplia de la noviolencia como estrategia política, modelo de persona y proyecto de sociedad, ya que el objetivo no es solo eliminar instituciones militares, sino también transformar las mentalidades y cuestionar la cultura que legitima la violencia.

El debate final aborda cuestiones como la legítima defensa, la eficacia de la noviolencia en contextos extremos o la influencia política. Se concluye que la noviolencia no implica no defenderse, sino hacerlo sin reproducir la lógica violenta. Además, se insiste en la necesidad de cambiar la cultura social, ya que los cambios políticos dependen en gran medida de la presión y conciencia ciudadana.

En síntesis, la mesa reafirma que la noviolencia no es ingenua ni pasiva, sino una herramienta compleja, eficaz y transformadora que requiere formación, compromiso y cambio cultural profundo.

Secretaría técnica Comisión General Justicia y Paz